La Agenda 2030 en el plan de gobierno

Gabriela Agosto

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Este documento presenta la Agenda 2030 y el proceso de implementación que la Argentina viene llevando adelante desde su suscripción en el año 2015. Cuáles son los mecanismos, las metodologías y las búsquedas de consensos. Cuáles son los aprendizajes y los desafíos, y cómo la Agenda 2030 es clave para pensar el Plan de Gobierno y la estrategia de desarrollo nacional desde una lógica global, regional, nacional y local. Este documento expresa el posicionamiento nacional e incluye consideraciones propias.

 

Antecedentes y suscripción de la Agenda 2030

Lo que hoy llamamos Agenda 2030 y Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son producto de una serie de hitos, a lo largo del tiempo, que derivaron en su conformación. En ese sentido, tal vez el más importante fue en el año 2000, la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, en la cual se destaca el reconocimiento de la responsabilidad colectiva de los gobiernos para lograr la dignidad humana, la igualdad y la equidad, así como la responsabilidad de los líderes del mundo hacia sus ciudadanos, en especial los niños y los más vulnerables. Internacionalmente se definieron ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) a los cuales la Argentina en su proceso de adaptación nacional introdujo un noveno: Promover el trabajo decente.

Según los indicadores ODM 2000-2015, hubo avances en la reducción de la pobreza extrema, se logró disminuir a la mitad la inasistencia escolar, aumentar la participación de las mujeres en el mercado laboral y bajar la disparidad de género en la enseñanza escolar. También hubo una disminución de la mortalidad infantil y materna y se garantizó un mejor acceso a agua potable y mejores condiciones de hábitat. No obstante, el Informe final de ODM reconoció que, a pesar de los logros, quedaba una serie de desafíos para seguir avanzando en pos de cerrar brechas que afectan a millones de hombres y mujeres en todo el mundo. Los ODM no alcanzados sirvieron como punto de referencia para trazar los ODS en la Agenda 2030, para abordar y dar solución a distintas problemáticas, desde un enfoque integral. Entre estas problemáticas, aún vigentes en 2015, se destacaba la desigualdad de género, una brecha importante entre los hogares más pobres y los más ricos, la pobreza extrema, degradación ambiental y la situación de refugiados por conflictos bélicos y políticos. Los ODM han tenido un impacto muy importante en Argentina y se requirió un fuerte trabajo interinstitucional para el establecimiento de las metas.

En virtud de estos desafíos globales pendientes, desde el año 2012 comenzaron las negociaciones para definir los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus respectivas metas. Los grupos de trabajo fueron multidisciplinarios e integrados por distintos sectores de la sociedad, ya que el desarrollo se encaró desde una perspectiva multidimensional y multiactoral. Asociaciones de la sociedad civil, organizaciones internacionales, el sector privado empresarial, sindicatos, la academia y los gobiernos nacionales y locales fueron convocados al momento de definir los ODS.

También en 2012, en la Conferencia de Río+20, el sistema de Naciones Unidas acentúa tres temas principales: la economía verde en el contexto de desarrollo sostenible; la erradicación de la pobreza; y el marco institucional para el desarrollo sostenible. Otro antecedente importante a la Agenda 2030 fue la Conferencia de Sendai, en marzo de 2015, sobre la reducción de Riesgos de Desastres. Ese mismo año tuvo lugar la Conferencia de Addis Abeba, que constituyó el marco institucional para garantizar el desarrollo sostenible y estableció los criterios para cooperación internacional Sur-Sur. La Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático 2015, la COP 21, en la cual se firmó el Acuerdo de París, reforzó la Agenda 2030, ya que logró proponer un equilibrio entre acciones, compromisos y cooperación de los países para mitigar el impacto del cambio climático.

El resultado de ese período de acciones y negociaciones se plasmó en septiembre de 2015, a través de la Resolución 70/1: “Transformar nuestro mundo: La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la puesta en marcha de dicha Agenda que fijó el nuevo compromiso global. Todos los Estados miembros de la ONU suscribieron la Agenda 2030, con el concepto básico de que los objetivos no son escindibles. La Agenda contempla tres dimensiones inseparables: la económica, la social y la ambiental, traza un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, y también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia. Esta es una agenda indivisible e integral, y universal, es decir que interpela a todos los países, independientemente de su nivel de desarrollo, y transversal, porque considera temas transversales en los diecisiete ODS y sobre los que nos referiremos más adelante.

Entre sus lineamientos se propone:

  • Poner fin a la pobreza y el hambre en todas sus formas y dimensiones.
  • Proteger el planeta contra la degradación, incluso mediante el consumo y la producción sostenibles.
  • Velar por que todos los seres humanos puedan disfrutar de una vida próspera y plena.
  • Propiciar sociedades pacíficas, justas e inclusivas que estén libres del temor y la violencia.
  • Implementar esta Agenda mediante una Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible revitalizada, que se base en un espíritu de mayor solidaridad mundial.

Los ODS se plantean con una naturaleza global y de aplicación universal, “teniendo en cuenta los diferentes niveles nacionales de desarrollo y capacidad” y “respetando sus políticas y prioridades nacionales”. Esta Agenda regirá los programas de desarrollo mundial hasta el año 2030 a partir del compromiso de los Estados en su implementación y seguimiento. Cada uno de los objetivos planteados en la Agenda incluye una serie de metas definidas que suman 169. Para seguir la evolución de las 169 metas y evaluar de manera sistemática los progresos para cada objetivo se definieron a nivel internacional 230 indicadores.

 

El proceso de implementación de la Agenda 2030 en Argentina

Aunque desde el año 2015 se viene trabajando en su implementación, es en 2017 cuando el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales (CNCPS) fue ratificado como organismo encargado de coordinar la aplicación y el seguimiento de la Agenda 2030 en la Argentina. El CNCPS depende de la Presidencia de la Nación y es el organismo rector en la registración, evaluación y monitoreo de las políticas sociales. Desde 2003 el Consejo coordinó la implementación y el monitoreo de los ODM, por lo que resultó ser el organismo indicado para dar continuidad a la coordinación para la implementación y seguimiento de la nueva agenda de desarrollo: las autoridades nacionales deben remitir al Consejo información pertinente para hacer el seguimiento a nivel nacional de los avances de los ODS.

Para la adaptación a la Argentina se tuvieron en cuenta dos consideraciones iniciales: a) la indivisibilidad e integralidad de los ODS: para la Argentina no existe un ODS más importante que los demás, sino que para que pueda hablarse de desarrollo sostenible es necesario hablar de todos ellos en conjunto; b) la fijación de las metas de ODS mencionada en el párrafo 55 de la Agenda 2030 que sirvió de lineamiento principal en este proceso en la que se señala: “Si bien las metas expresan las aspiraciones a nivel mundial, cada Gobierno fijará sus propias metas nacionales, guiándose por la ambiciosa aspiración general, pero tomando en consideración las circunstancias del país”.

De acuerdo a estas dos consideraciones se definió la estrategia de implementación mediante un proceso de cuatro etapas: a) priorización; b) adaptación; c) revisión transversal; d) consolidación del marco de monitoreo.

El proceso de priorización requirió la revisión de los 17 ODS y de sus 169 metas, trabajo realizado por el CNCPS entre diciembre 2015 y marzo de 2016.

La Argentina impuso un carácter transversal a la Agenda, definiendo temas claves a focalizar en el contexto nacional: género, personas con discapacidad, población migrante y comunidades indígenas. La mirada por ciclo de vida y la dinámica territorial –lógica urbano-rural– son características que la adaptación argentina incluyó en línea con el pleno cumplimiento de los compromisos asumidos en términos de derechos humanos. En términos conceptuales, a las tres dimensiones planteadas internacionalmente –social, económica y ambiental– el país introdujo la necesidad de pensar el desarrollo desde una dimensión cultural, política y ética. En ese sentido, para asegurar la transversalidad en la revisión de las metas y los indicadores, el CNCPS hizo un trabajo de coordinación interministerial mediante el cual integró los diversos enfoques y organismos gubernamentales responsables.

En la actualidad, el marco de monitoreo nacional cuenta con 80 metas, de las cuales 65 fueron adoptadas y 15 adaptadas a la realidad nacional. Para esas metas, se definieron 242 indicadores, cada uno con línea de base y metas cuantitativas intermedias y finales a 2030. Estos son indicadores Nivel I, que implica que son conceptualmente claros, con una metodología establecida y con datos regularmente disponibles. Además, se han identificado los planes, programas y proyectos vinculados relacionados a las metas incluidas en la Agenda nacional y los presupuestos correspondientes a esas iniciativas de gobierno. También se ha realizado una vinculación de los recursos presupuestarios con las metas de los ODS. Esta información se encuentra en el Informe Voluntario Nacional presentado por la Argentina ante el Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas en 2017, en el Informe País publicado en 2018 y en la publicación sobre Vinculación Presupuestaria publicada en 2019.

El CNCPS realiza un complejo proceso multinivel de seguimiento y accountability (rendición de cuentas) de la implementación de la Agenda y los ODS. En el ámbito nacional, el seguimiento se realiza mediante el marco de monitoreo compuesto por los indicadores, el análisis del metadata y la realización continua de reportes temáticos (gasto en niñez, migrantes, gasto social, jóvenes, etcétera) y –en forma anual– el informe país sobre los ODS priorizados por Naciones Unidas para el año en curso.

Los países del Mercosur realizamos un seguimiento subregional de los avances de la Agenda, a fin de conocer y potenciar las estrategias nacionales. En el ámbito regional, desde 2015 participamos en el Foro Regional sobre Desarrollo Sostenible organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el que se realiza un intercambio de buenas prácticas entre pares y se dan a conocer por áreas temáticas los avances de los países de la región en materia de ODS. Mediante el Foro Político de Alto Nivel se rinde cuentas a la comunidad internacional en materia de avances en el compromiso asumido para el desarrollo sostenible. Argentina realizó la presentación de su primer Informe Voluntario Nacional en 2017 y lo hará nuevamente en 2020, esperando contar con el apoyo y una posible presentación conjunta con los países del Mercosur, experiencia inédita en el plano internacional. Asimismo, todos los años el país participa del Foro –mediante intervenciones temáticas– para dar cuenta de las intervenciones puestas en marcha para reducir las desigualdades y fortalecer el sistema de protección social nacional. Este año, además del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible (HLPF), se realizará en septiembre el SDG Summit (Cumbre de los ODS) que invita a los países a realizar un balance a cuatro años del lanzamiento de esta estrategia mundial.

La lógica federal de gobierno requiere coordinación de políticas y acciones locales, en sinergia con políticas y acciones a nivel nacional. La localización de la iniciativa en el nivel subnacional refiere la implementación, la difusión y el seguimiento de principios, objetivos y metas en los territorios provinciales y municipales, así como el trabajo conjunto del Estado nacional con los gobiernos locales. Para su implementación, las provincias y municipios definen el área gubernamental responsable del desarrollo, adecuación, seguimiento y monitoreo de los ODS, a la cual llamamos punto focal. A partir de esta definición se realiza un proceso de priorización y adaptación de los ODS a los planes de gobierno provincial y local, con la asistencia técnica del CNCPS en la definición de metas intermedias, finales y sus respectivos indicadores. En la actualidad, el CNCPS firmó convenios de cooperación para la implementación de la Agenda con 19 provincias. La Agenda 2030 es una agenda territorial que contempla temáticas que atañen a las provincias por su responsabilidad primaria (salud, educación y seguridad, entre otras). El CNCPS acompaña a los gobiernos provinciales en sus esfuerzos de adaptación de las metas a la realidad provincial, ofreciendo asistencia técnica en cada una de las etapas de este proceso. Para contribuir con esta tarea, elaboramos una Guía para el Proceso de Adaptación ODS en el Gobierno Provincial, que brinda herramientas que orientan el trabajo de los equipos técnicos provinciales para el logro de los Objetivos.

Este año hemos implementado un foro virtual, a través de una plataforma de videoconferencias de la cual participan todos nuestros puntos focales, con el objetivo de afianzar el trabajo en red y fortalecer así el proceso de localización de los ODS en las provincias argentinas y la difusión de la Agenda 2030. Esta instancia es de gran utilidad para acompañar a los puntos focales en el día a día y para el intercambio de experiencias desarrolladas en el ámbito provincial y nacional que puedan ser de utilidad para el proceso de localización. Los gobiernos locales poseen un alto potencial para generar intervenciones de política con un impacto directo sobre la calidad de vida de la ciudadanía y es por ello que, para alcanzar las metas propuestas para 2030, resulta imprescindible la participación de los municipios. Nuestra estrategia desde el CNCPS para abordar la localización en los gobiernos locales argentinos consiste en desarrollar actividades presenciales y herramientas virtuales que difunden el conocimiento de la Agenda 2030 y ofrecen alternativas para que los ODS sean un instrumento de gestión que potencie el trabajo integral y de articulación multinivel. En relación con ello elaboramos un manual, disponible en nuestra página, y también desarrollamos una web para municipios, donde además de consultar material con el objetivo de brindar contenido y herramientas prácticas, acceden a un espacio para el intercambio entre pares, que permite a los mismos actores la creación de foros temáticos y grupos de trabajo virtuales. Ya son más de 500 los gobiernos municipales que han participado de distintas instancias de capacitación en ODS. A la vez, trabajamos en conjunto con nuestros puntos focales provinciales para fortalecer el proceso de implementación a nivel local y establecer alianzas multinivel.

Alcanzar las metas de los ODS requiere el compromiso de todos los sectores –gobiernos nacional, provinciales y municipales, ciudadanos, organizaciones de la sociedad civil, sector privado, sector académico, organismos internacionales– y esfuerzos concertados de políticas públicas para un desarrollo sostenido, inclusivo, en armonía con el medio ambiente y basado en el enfoque de derechos. Esta lógica participativa va en concordancia con las nuevas modalidades de participación social y política de nuestra sociedad que impactan en la dinámica del sistema democrático de gobierno, poniendo de relieve la necesidad de una gobernabilidad activa basada en la eficacia y la legitimidad, sin olvidar, por supuesto, la calidad, la eficiencia y –fundamentalmente– la equidad.

El Consejo tiene como imperativo dar a conocer la Agenda a la totalidad de los actores involucrados directa o indirectamente, y promover los mecanismos de participación e involucramiento con el compromiso asumido como Nación perteneciente a la Asamblea General de las Naciones Unidas, y dar cuenta de sus contribuciones. En este sentido, se fomenta la firma de convenios de cooperación y actividades con otros actores, como los poderes Legislativo y Judicial, universidades nacionales y privadas, organizaciones de la sociedad civil, los sindicatos y el sector empresarial privado, por citar algunos.

Asimismo, a través del Centro Nacional de Organizaciones de la Comunicad (CENOC) y del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de Cancillería, el CNCPS participa a la sociedad civil de los avances en materia de la implementación de la Agenda y se beneficia de las propuestas y puntos de vista de numerosas organizaciones. Por otro lado, el Consejo insta a los ministerios y organismos que intervienen en el proceso de implementación de la Agenda a que promuevan el interés y la participación de los actores –públicos y privados– con los que interactúan habitualmente.

El CNCPS ha firmado convenios de cooperación con:

  • Consejo Interuniversitario Nacional y el Consejo de Rectores de las Universidades Privadas, para realizar actividades conjuntas a través de las Comisiones de Extensión y Ciencia y Técnica en relación a los ODS.
  • Defensoría del Pueblo de la Nación: creación del Programa de seguimiento y evaluación de los ODS-Agenda 2030.
  • Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina: implementación de Estrategias de Difusión y Capacitación para las Defensorías en el seguimiento de los ODS-Agenda 2030.
  • Redes de Organizaciones de la Sociedad Civil (Foro del Sector social, Organizaciones basadas en la Fe y Alianza Argentina de Organizaciones de la Sociedad civil, entre otros): para articular las respuestas de las áreas gubernamentales a fin de alcanzar las metas de los ODS.

Asimismo, el CNCPS también articula actividades tendientes a la implementación de la Agenda con otros poderes del Estado:

  • Senado de la Nación, donde funciona el Observatorio de Derechos Humanos.
  • Cámara de Diputados de la Nación, donde se creó el Observatorio Parlamentario de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
  • Auditoría General de la Nación.
  • Sindicatura General de la Nación.

Respecto del sector privado el CNCPS realiza actividades conjuntas con la Red Argentina de Pacto Global y el Consejo Empresario para el Desarrollo Sostenible. Por último, hay que destacar el trabajo realizado en conjunto con el Sistema de Agencia de Naciones Unidades, con los cuales se efectúa una continua retroalimentación en el proceso de adaptación y monitoreo de la Agenda, como así también la asistencia técnica.

 

La Agenda y los ODS en el sistema internacional

Como ya hemos mencionado con anterioridad, la Agenda es, ante todo, universal. El cumplimiento de los ODS no será posible si no hay cooperación entre los países, en tanto las acciones individuales de las naciones tienen impacto global en todas las dimensiones del desarrollo.

El Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible es el mecanismo regional para el seguimiento y examen de la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas, sus medios de implementación y la Agenda de Acción de Addis Abeba. El Foro, aprobado por los países en el trigésimo sexto período de sesiones de la CEPAL celebrado en Ciudad de México en 2016, está abierto a la participación de todos los países de América Latina y el Caribe y se convoca bajo los auspicios de la CEPAL.

Anualmente, el Foro reúne a gobiernos, organismos de Naciones Unidas, bloques de integración regional y subregional, bancos de desarrollo, la sociedad civil, el sector académico y el sector privado, con el fin de promover el aprendizaje entre pares para la implementación de la Agenda 2030 a través de exámenes voluntarios, el intercambio de buenas prácticas y la discusión de metas comunes. Las conclusiones y recomendaciones del Foro son presentadas anualmente al Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, como parte de las contribuciones regionales al proceso global de seguimiento y examen de la Agenda 2030. Durante la tercera reunión del Foro, que se celebró en Santiago de Chile del 22 al 26 de abril de 2019, la CEPAL presentó el informe de avance cuatrienal sobre el progreso y los desafíos regionales de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Argentina también participa activamente en numerosas instancias multilaterales para impulsar la Agenda 2030 y los ODS. En el marco del Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas, el país presenta regularmente los avances en materia de implementación de los ODS. El país también suscribió acuerdos internacionales vinculados a la Agenda, tales como el Acuerdo Climático de París y la Agenda de Acción de Addis Abeba. A pesar de que el primero de ellos es fuertemente cuestionado por algunos países clave del sistema mundial, como Estados Unidos, la Argentina continúa apoyando este compromiso internacional. A nivel regional nuestro país es firmante del Acuerdo Escazú sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe. Asimismo, en esta línea también se llevan a cabo acuerdos e intercambios de experiencias con organismos de crédito multilateral y agencias de cooperación internacional, a fin de potenciar los mecanismos de acción y fortalecer la aceleración de los procesos para el logro de los objetivos. Durante la presidencia argentina del G20 y a través del Grupo de Trabajo de Desarrollo, impulsamos fuertemente la Agenda 2030, dando continuidad al trabajo comenzado por la presidencia de China mediante el Plan de acción de Hangzhou.

Consideramos de relevancia fundamental la participación en estos ámbitos, ya que los países agrupados en el G20 representan el 85% de la producción global; casi el 70% de la población mundial; el 75% del comercio internacional; y el 80 % de la inversión global. Estas instancias de intercambio con países desarrollados y en transición al desarrollo funcionan como catalizadoras de los avances, oportunidades y desafíos que pueden traducirse en acciones concretas de política internacional.

Dentro de los antecedentes de la Agenda 2030 en el G20 podemos mencionar los siguientes hitos. En noviembre de 2015 y a dos meses de aprobada la Resolución 70 de Naciones Unidas, en Antalya los líderes del G20 se comprometieron a desarrollar un plan de acción para reforzar las acciones del G20 con la Agenda 2030. En 2016 –como mencionamos anteriormente– en Hangzhou adoptaron el Plan de acción del G20 sobre la Agenda 2030 y se comprometieron a contribuir a su implementación mediante esfuerzos colectivos e individuales, para lograr un desarrollo sostenible y seguir fortaleciendo la cooperación destinada a los países de bajos ingresos y en transición al desarrollo. Durante la presidencia de Alemania del G20 se llevó a cabo el Hamburg Update en el que se formalizó el racconto de todas las acciones colectivas concretas comprometidas por los países participantes que contribuyen a la implementación y aceleración de la Agenda 2030 y los ODS. Las acciones colectivas del G20 se vinculan a 15 Sectores de Desarrollo Sostenible (SDS) en los que el G20 tiene ventajas comparativas como foro global para la economía. Estos cubren los más variados sectores –energía, salud global, anticorrupción, entre otros– y reflejan los esfuerzos de larga data del G20 orientados al desarrollo, su enfoque económico y el esfuerzo colectivo para abordar temas de preocupación global. Los SDS también están vinculados a los 17 ODS de la Agenda 2030. Por lo tanto, al implementar el Plan de acción del G20 estamos contribuyendo a la implementación de la Agenda 2030.

Bajo la presidencia argentina (2018), el énfasis en el trabajo en torno a la Agenda 2030 estuvo puesto en un enfoque centrado en las personas y se estimuló el trabajo orientado de todos los grupos de trabajo alineado con la Agenda 2030. Esto tuvo como objetivo principal dar continuidad al trabajo iniciado en 2016 con el Plan de Acción del G20, además de identificar y sumar acciones integrales y concretas en todos los grupos de trabajo. Como parte de los productos vinculados a la Agenda 2030 bajo la presidencia argentina del G20 se generó el Buenos Aires Update que es el documento resumen que retoma los compromisos asumidos durante las presidencias anteriores –China y Alemania– y agrega las acciones colectivas comprometidas durante la presidencia argentina vinculadas a los 15 Sectores de Desarrollo Sostenible del G20 y a los 17 ODS. En segundo lugar, se ratificó el mecanismo de aprendizaje entre pares (Voluntary Peer Learning Mechanism, VPLM) lanzado durante la presidencia alemana y se llamó a una segunda ronda que se está llevando a cabo actualmente bajo la presidencia de Japón. Actualmente hay tres grupos de países realizando esta experiencia. El VPLM constituye una buena práctica realizada en el marco del G20 y radica en un intercambio de experiencias y fortalecimiento de aprendizaje mutuo realizado entre tres o más países en torno a temáticas vinculadas a la implementación y seguimiento de la Agenda 2030 y los ODS. El mecanismo se lleva a cabo durante 12 meses o la duración de la presidencia del G20, mediante reuniones virtuales y una reunión final presencial en la que se elabora el policy brief.

Como resultado de las acciones realizadas en el marco del G20 se llevan a cabo acciones de cooperación con otros grupos de compromiso, organizaciones internacionales y países no G20. Algunos ejemplos de estas acciones son:

  • El evento de Cooperación Triangular realizado en abril de 2018 por la Dirección General de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.
  • Side Event al HLPF, en el que se invitó a participar a la sociedad civil a través del Civil 20 y Youth 20.
  • Workshop organizado conjuntamente por OECD y PNUD, París 2018.
  • BAPA+40 Evento paralelo, cooperación para implementar la Agenda 2030.

 

Desafíos globales de la Agenda 2030

Compartiendo la visión de la CEPAL, estamos ante un contexto internacional adverso en relación con el fomento del multilateralismo y varios de los objetivos y las premisas compartidas en la Agenda. El mundo se enfrenta por lo menos a cuatro desafíos estructurales: fragmentación y tensiones comerciales y tecnológicas; cambio del ciclo económico que afecta a las economías emergentes; menor crecimiento, mayores tasas volatilidad financiera; estancamiento de los progresos sociales y cambio climático.

A raíz de este diagnóstico, recientemente la CEPAL elaboró un ejercicio sobre 20 indicadores a nivel regional vinculados a 15 ODS. Quedaron por fuera los ODS 11 y 16 por falta de datos. En este ejercicio, se presentan las tendencias heterogéneas para el logro de los ODS.

 

Conclusiones y pasos a seguir: desafíos hacia adelante

Para revertir las tendencias aquí expuestas es preciso que se operen cambios drásticos en el estilo de desarrollo actual, tanto en el ámbito internacional como nacional. Para ello es imprescindible:

  • Propender hacia un multilateralismo con capacidad para fortalecer y reorientar la cooperación internacional hacia la generación de bienes públicos globales y regionales.
  • Generar mecanismos de resiliencia ante el impacto de las crisis económicas y los cambios tecnológicos.
  • Fortalecer los sistemas de protección social y profundizar los procesos democráticos.

Desde que en el año 2015 la Asamblea de la ONU acordara la Agenda 2030, la misma se ha constituido como un plan de Estado y no como un programa de gobierno. Desde todas las áreas de trabajo se ha insistido en esta afirmación, pero claramente no puede ser un plan de Estado si no está integrada en una plataforma de gobierno, y menos aún si no existen mínimos consensos entre los actores claves de la sociedad en todos los niveles territoriales.

En un mundo en crisis, tener grandes objetivos estratégicos e indicadores de seguimiento, sin lugar a dudas, más que un punto de partida representa una hoja de ruta que nos obliga a pensarnos, repensarnos, reflexionar y gestionar en conciencia. En ese sentido y a modo de síntesis, la Argentina realizó y está realizando un gran trabajo, pero requiere que la dimensión política y el compromiso político estén a la altura de los tiempos, para dar al cumplimiento de la Agenda 2030 el carácter de política de Estado que amerita la Agenda.

 

Gabriela Agosto se desempeña actualmente en el cargo de Secretaria Ejecutiva del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales de la Presidencia de la Nación Argentina. Es doctora en Ciencia Política y Sociología, investigadora y docente. Cuenta con una vasta trayectoria en el ámbito público y privado, nacional e internacional, y ha sido autora y coautora de numerosas publicaciones en libros y revistas académicas en temas vinculadas a sus áreas de trabajo.

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