La reconstrucción del tejido social en contextos de pandemia

Carla Elena

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A más de 150 días del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) decretado por el presidente Alberto Fernández el día 19 de marzo, hoy el paisaje es un tanto distinto al de los primeros días: el tránsito ha tomado impulso, se divisan algunos negocios y comercios abiertos, los niños y las niñas han vuelto a sus travesías, sujetos circulan haciendo ejercicios en espacios abiertos y el sonido de la urbe se ha modificado. La ciudad de la furia parece haber comenzado a despertarse.

Más allá de esto, en la última conferencia de prensa el presidente anunció la continuidad de la “fase” del ASPO para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y otras zonas del país donde hay transmisión comunitaria del COVID-19 hasta el 30 de agosto. Al culminar su ponencia, el presidente nuevamente manifestó su cariño y predilección por los jóvenes, a los cuales les envió un mensaje proponiéndoles dejar las fiestas y guitarreadas para más adelante, y confesó que las cosas que más extraña son el asado y el fútbol.

Por su parte, el jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Rodríguez Larreta, mencionó que se encuentran en un nivel alto los contagios, pero manifestó que están estabilizados en la dinámica, y agregó que el cuidado depende de la población y que cada vez serán más estrictos los controles donde los focos de infecciones son mayores.

A su vez, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, agradeció el esfuerzo conjunto y comunitario, añadió que el virus sigue avanzando y que no es momento de relajar la situación, explicando que la mejor manera de cuidar a la población es ampliando la cuarentena y generando un cambio cultural. Confirmó también que la provincia cuenta hoy con más de 1.900 camas para atender la situación.

Por la emergencia en la que se encuentra la Nación, el Gobierno viene tomando medidas y generando programas para atender una pandemia que no tiene límites y parece no conocer de fronteras. Entre ellas se encuentran: el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) que otorga una suma de $ 10.000 por familia y ya se encuentra en su quinta epata, con más de 10 millones de beneficiarios; la tarjeta “Alimentar” que está dentro del “Plan de Lucha contra el Hambre”; el lanzamiento del dispositivo “Detectar” que tiene por objetivo buscar casa por casa a los contactos estrechos de casos confirmados y a todas las personas con síntomas compatibles con COVID-19. Así, también se puso en funcionamiento el sistema “Cuidar” para realizar un autodiagnóstico: el usuario o la usuaria deben responder preguntas sobre su temperatura corporal, otros síntomas y enfermedades preexistentes.

Por otra parte, luego de esta extensión del aislamiento se han prorrogado algunas de las acciones tomadas en un comienzo: se anunció la ampliación del “Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción”, cuyo objetivo es propiciar y acompañar los procesos de recuperación del entramado productivo; se han prorrogado los vencimientos de ganancias, bienes personales y cedulares, con el propósito de facilitar el cumplimiento de las obligaciones tributarias frente al contexto actual; y se han extendido los programas “Precios Máximos” y  “Ahora 12”, de forma de continuar garantizando el acceso a bienes de consumo y sostener y fortalecer el mercado.

Asimismo, se han anunciado nuevas actividades para abordar la situación: el comienzo del programa “Becas Sostener Cultura II”, con el fin de asistir al conjunto del sector cultural; la creación del “Programa Federal Argentina Construye Solidaria”, el cual atenderá la labor de las organizaciones comunitarias en la asistencia social que se realiza en barrios de todo el país; con el objetivo de mejorar las condiciones de infraestructura en donde se llevan a cabo dichas tareas, el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat creó también el “Programa Federal Argentina Construye Solidaria” y el “Programa Argentina Unida por la Integración de los Barrios Populares”, para dar una respuesta integral a la situación de emergencia sanitaria y mejorar el desarrollo urbano de los barrios vulnerables; se ha comunicado el inicio del “Programa Universidades por la Emergencia del COVID-19” con el fin de fortalecer respuestas integrales y de colaboración desde y hacia todos los sectores de la ciudadanía. La medida promueve la colaboración activa de las instituciones universitarias en acciones comunitarias vinculadas a la atención, prevención y promoción de la salud, en articulación con los diferentes efectores de la salud públicos, así como el trabajo de asistencia y acompañamiento a las personas pertenecientes a los grupos de riesgo. El programa se propone estimular la participación de los estudiantes universitarios.

Por otra parte, desde el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad se ha lanzado el “Programa Articular”, el cual brinda fondos para el armado de proyectos con perspectiva de género a organizaciones de la sociedad civil, el primero dentro del Plan Nacional contra las Violencias por Razones de Género. El Ministerio de Desarrollo Social ha anunciado el “Programa Potenciar Trabajo” que está orientado a contribuir al mejoramiento de la empleabilidad y la generación de nuevas propuestas productivas, a través de la terminalidad educativa, la formación laboral y la certificación de competencias. Este es un proyecto que se llevará a cabo en comunión con el Ministerio de Trabajo Empleo y Seguridad Social para atender, abordar el contexto actual y brindar herramientas para rearmar el tejido y el entramado social.

Es esencial comprender que la sociedad como tal está urgida de otros soportes confiables mediante los cuales pacificarse, con los que crear vínculos afectivos habilitantes y sostenedores para crecer, trazando redes y tramas que demuestren que se hace y se construye con el otro, creando y forjando un espacio subjetivante y alojador. En palabras del filósofo francés Guilles Deleuze: “el hacer conjunto que pone en juego afectos, efectos, intensidades y acciones es la manera de forjar la territorialidad donde se sostengan las subjetividades, vínculos y relaciones”.

 

Carla Elena es psicóloga social, diplomada en “Violencia Familiar y Género”, “Derecho de Niñez y Adolescencia”; “Discapacidad”. Posgraduada en “Educación Sexual Integral: Desafíos de la implementación en el ámbito educativo y comunitario”. “Despatologización de las Diferencias”. Miembro de Forum Infancias. Docente.

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