Notas sobre la prensa de la(s) resistencia(s). Ortodoxias en papel: Línea Dura y Norte. Segunda parte

Darío Pulfer y Julio Melon Pirro

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Un Norte para la resistencia peronista

Ya hemos esbozado el contexto en el que se despliega la publicación periódica Norte.[1] Su impulsor, Alberto Manuel Campos, se desempeñaba como secretario general de una unidad básica y dirigía un periódico local desde el año 1948. Ambas instancias funcionaban en el mismo espacio: Alvear 133, en Villa Ballester. Al momento de producirse el golpe militar de 1955, Campos tenía una empresa de transporte urbano.[2] Desde entonces y en apenas tres años pasó a ocupar un lugar central en el proceso político del peronismo, convirtiéndose en referente nacional de esa fuerza política. En dicho proceso fue fundamental, precisamente, Norte, a través de cuyas páginas intervino en la escena nacional.

Por imperio del Decreto 4161, Campos es detenido en varias oportunidades y Norte es clausurado. En septiembre de 1957 recupera la libertad y en poco tiempo vuelve a publicar el periódico en condiciones de clandestinidad, tanto para su persona como para el medio gráfico. Viaja a Montevideo y toma contacto con John William Cooke, integrante del Consejo Superior del Peronismo y delegado de Perón. A fines del mes de mayo de 1958, después de la asunción de Frondizi, viaja junto a Cooke a República Dominicana para entrevistarse con el general Perón, con una amplia cobertura de Norte. Para el mes de septiembre del año 1958 el medio se torna la voz oficial del movimiento peronista, desplazando a Línea Dura, y meses después el mismo Campos en delegado de Perón, reemplazando a Cooke.

 

La secuencia

La “Revolución Libertadora” no solo implicó problemas para Campos, sino también para el medio que dirigía, que durante un tiempo logró seguir circulando, aunque apareció de modo cada vez más esporádico y en ediciones de emergencia. Con todo, en pleno marasmo peronista comenzó a incluir informaciones valiosas para los recientemente proscriptos.

El 23 de noviembre de 1955 la edición número 680 del periódico todavía editado en Villa Ballester, por ejemplo, informaba sobre la prisión de Sosa Molina y Franklin Lucero. Al ex secretario de Defensa Nacional y al ex ministro del Ejército, la justicia militar les había decretado prisión preventiva a la espera de la elucidación de las causas que los afectaban. En el mismo ejemplar puede leerse una exhortación a la unidad dirigida a “la masa femenina partidaria” por parte de Elsa Chamorro Alaman, secretaria general de Inspecciones a cargo del Consejo del Partido Peronista Femenino. En el comunicado se destacaba que “la única autoridad partidaria del movimiento peronista es el presidente del Consejo Superior, doctor Alejandro Leloir”. Otro texto originado en la misma fuente que Norte destaca es el telegrama remitido al presidente provisional Pedro Eugenio Aramburu por medio del cual se solicita a “Vuestra Excelencia” que al “haber cesado en sus mandatos las autoridades de la Confederación General del Trabajo” y “por ausencia en el país de parientes de doña Eva Perón, se nos permita retirar el cadáver de la extinta a fin de dar cristiana sepultura a sus despojos mortales en un panteón particular” (Norte, 23-11-1955).

El periódico tiene 8 páginas, cuesta 40 centavos y en el número citado de su octavo año de edición no aparece mención de director. Por lo demás, cuenta con abundante publicidad, la mayor parte proveniente de General San Martín, esencialmente de pequeñas y medianas empresas de la localidad. Se trata todavía, pues, de un medio comercial que sostenía una línea política peronista acorde al pensamiento de su director, quien, si bien había estado al frente de una Unidad Básica en un distrito, se había dedicado siempre a la actividad privada. Efectivamente, Campos era un próspero propietario de una empresa de transporte urbano y luego fue empresario de expendio de combustibles. Estaba casado con Elvira Mercedes Martínez, con quien tuvo cinco hijos.

El contenido del periódico torna evidente la tensa situación de un diario que sigue siendo “local” pero que –como otros medios identificados con el peronismo de alcance nacional o publicados en Buenos Aires– sobrevive en la Argentina “libertadora” a fuerza de decisiones cotidianas en las que también intervenía la prudencia.[3]

El siguiente número que tenemos en nuestras manos es una edición extraordinaria de los primeros días de diciembre de 1955.[4] Las notas ya son más “de fondo”, o analíticas, y se dedican a informar o comentar distintos aspectos de la realidad nacional: “La Junta Consultiva o el Nuevo Tutti Frutti Nacional”, “El Problema Constitucional de la Hora”, “Usan el Látigo los que no Saben Manejar las Riendas”, “Nepotismo… No”. Se trata de artículos críticos pero equilibrados. El lugar de la evaluación polémica está consagrado al examen de recientes conflictos entre la Iglesia y el Estado, y la beligerancia se reserva en este momento a otro texto sobre el rol de la prensa. En el primer caso, la editorial sobre “Sacerdotes Políticos y Políticos Sacerdotes” –sin referirse a enfrentamiento entre Perón y la Iglesia sino a trascendidos de tensiones presentes entre quienes en 1955 fueron aliados– se permite recomendar, sencillamente, “cada uno en sus cosas y en sus casas y Dios en la de todos”. El otro apartado tiene que ver con la restitución del diario La Prensa a sus antiguos dueños: “Vuelve La Prensa antinacional”, y se le desea suerte, irónicamente, al señor Gainza Paz, expresión de “los que jamás vivieron el problema de su patria y que desde el exilio… atentaron con aliados de oscuras fuerzas capitalistas contra las reivindicaciones de las clases trabajadores, justicialmente (sic) redimidas hoy, luego de laboriosas conquistas logradas en estos últimos años. Vuelve el pulpo, que apoyó a los trusts de adentro y de afuera”. La relativa moderación deja lugar al ataque ante procesos irritativos, como el de la devolución de La Prensa, que en ese mismo momento era anatemizado por Perón en su exilio.

En otros casos se mantenía una prosa mesurada, probablemente vinculada a las dificultades que toda prensa crítica experimentaba. El carácter precario y provisorio de la edición incluso se asume y se anuncia: “La próxima edición ‘extra’ Dios mediante… aparecerá el lunes 12 del corriente”, dice el periódico que, según también anuncia, tiene una tirada de 100.000 ejemplares.

Campos es detenido y la publicación es clausurada. La aplicación del decreto 4161 le impide ejercer, pues, la función de periodista abiertamente volcado a la política. Campos está preso casi dos años. En la prisión comienza a redactar los bocetos de la nueva etapa de Norte.[5] Luego de salir de la cárcel, en septiembre de 1957, reanuda la tarea. Por su condición de exdetenido y por tener cierta notoriedad pública, debe mantenerse en la situación de clandestinidad tras una primera salida del periódico[6] y en su lugar, como era frecuente en esa coyuntura,[7] toma la dirección de la débil publicación Carlos Alberto Bellocchio, sin garantía de que fuera tratado de mejor forma.[8]

El 12 de diciembre de 1957 Norte aparece y se pronuncia políticamente, aunque esta vez con respecto a la situación interna del peronismo. La ocasión es un congreso de Unión Popular, un partido neoperonista orientado por Juan Atilio Bramuglia, expectante de una decisión de Leloir, último presidente del Partido Peronista, para integrar una fórmula: “¡No, Dr. Bramuglia! ¡El Pueblo no será cómplice del fraude!”. Celebra el “repudio” de Leloir a los neoperonistas pero manifiesta decepción, también, por los términos ambiguos y débiles del comunicado. Norte asume, pues, rasgos característicos de la prensa de la primera resistencia que, en el contexto de la proscripción del peronismo, propiciaba el mantenimiento de la intransigencia política. Estos posicionamientos son congruentes con el apoyo que recibe de Oscar Albrieu,[9] ex ministro del Interior del gobierno peronista, que está en comunicación con Perón y buscando reorganizar las fuerzas políticas territoriales del peronismo en el país.

Las caricaturas son parecidas a las de Línea Dura, y están firmadas por “Juan”.[10] La representación más frecuente, para este momento, es la dupla de la presidencia provisional, Aramburu y Rojas, en este caso montando una mula que es identificada con las elecciones de febrero (Norte, 12-12-1957).

El periódico sostiene a lo largo del tiempo el mismo lema: “El periodismo al servicio del pueblo se ennoblece, al servicio de la pasión del hombre se envilece”. Sufre secuestros ordenados por Coordinación Federal y la intimidación ejercida contra los canillitas por la distribución del semanario (“Los autógrafos de Perón”, Norte, 19-6-1958: 2).

En el proceloso verano de 1958, pleno de movimientos y gestiones –una de las cuales terminara en el pacto firmado por Perón-Frondizi-Cooke y Frigerio que compromete el voto peronista–, Norte mantuvo altas sus espadas contra todo acuerdo y contra toda forma de participación electoral. En realidad, solo el semanario Línea Dura –a la sazón dirigido por María Granata y bajo la influencia de Ramón Prieto y de John W. Cooke– manifestó alguna ambigüedad, que sobre la fecha del comicio se tornó menos inequívoca a favor de acatar la “orden” de votar por la UCRI (Melon Pirro y Pulfer, 2018c).

El Pacto, pues, no fue una buena noticia ni fue acompañado por el periódico de Campos. Ahora bien, ¿cómo se presentó el medio tras las elecciones que, acuerdo mediante, hicieron finalmente presidente a Arturo Frondizi? “Perón Cumple: Hizo a Frondizi Presidente”, anunció en tapa, en un registro por demás escéptico. Se trató para Norte de un comicio revestido de “prolijas garantías de legalidad”, algo exterior y no sustantivo en lo que se han esmerado las oligarquías argentinas y cuyo carácter de “farsa”, lamenta, no ha sido advertido por las fuerzas armadas. En la extremadamente poco entusiasta consideración del medio: “Algunos siguieron la letra muerta de las directivas”, otros “las interpretaron fielmente” y algunos, también, “participaron de lo que es una cachada de Perón”.[11]

A medida que avanza la transición del gobierno militar al gobierno civil, Norte va a ir jalonando sus intervenciones con títulos de denuncia hacia el saliente elenco “libertador” –utiliza para su denominación el mote “revolución fusiladora”– y noticias críticas sobre los movimientos de Frondizi (“presidente optado”). El volumen de la publicación se ha angostado, debido a restricciones de circulación originadas en los secuestros de ediciones que repercuten sobre las finanzas, reduciéndose a dos páginas.[12]

El 3 de abril titula en tapa: “En el Congreso se fragua una gorilada”. Se trata de hacer público el proceso de impresión del Libro Negro de la Segunda Tiranía, cuya redacción quedó a cargo del escritor Julio Noé y su edición se realiza en la imprenta del Congreso. Después de señalar que Aramburu se negó a aprobar el presupuesto para su impresión, señala que el militar a cargo del Congreso aceleró la reproducción del volumen para difundirla antes de la asunción de Frondizi, incurriendo en malversación de fondos. “No sabemos qué dirá el ‘Libro Negro’ de Noé. Ni nos preocupa”, ya que “estos días trágicos de la Patria ya tienen escrita su historia, su genuina historia. Y la tienen escrita con buena sintaxis y hasta con brillo literario, no sólo en las páginas de los periódicos secuestrados por los esbirros del capitán Messina, sino también en una serie de volúmenes que las generaciones del futuro leerán todavía, cuando haga ya mucho tiempo que las páginas del ‘Libro Negro’ hayan pasado, cumplido su cometido final, por las cañerías sanitarias. La historia de estos años está escrita en ‘Operación Masacre’, de Walsh; en ‘Proceso al liberalismo argentino’, de García Melllid; en ‘Revolución y contrarrevolución en la Argentina’, de Ramos; en los artículos de Scalabrini Ortiz; en los folletos de Jauretche; en ‘Historias con ladrones’ de Gobello; en ‘Imperialismo y cultura’ de Hernández Arregui. Y está escrita, sobre todo en los dos volúmenes de nuestro jefe, Juan Perón –‘La fuerza es el derecho de las bestias’ y ‘Los Vendepatria’– de los que en todo el mundo se devoran millones de ejemplares” (Norte, 3-4-1958: 1). El editorial está destinado a criticar a la Corte Suprema de Justicia que ha convalidado el Decreto 4161 del 5 de marzo de 1956 (Norte, 3-4-1958: 2).

En la edición del 17 de abril da cuenta de la queja del gobierno de la República Dominicana por amenazas a Perón por parte de enviados de la Cancillería Argentina: “Qué hacía Negre detrás de Perón”. El Editorial colocaba la lupa en un acompañante de Frondizi en su viaje a Chile, Mario Amadeo, a quien acusaba de conspirador y responsable de los hechos del 16 de junio de 1955 y del 16 de septiembre (Norte, 17-4-1958: 2).

En la edición del 24 de abril denuncia concesiones de último momento del general Aramburu: “Puerto Franco a Standard Company. El virrey otorgó subrepticiamente fabulosas franquicias”. En la editorial habla de “Herencia maldita (…) cubierta de hechos irreparables como son los múltiples asesinatos cometidos a lo largo de dos infaustos años, la ciudadanía aguarda con especial interés la forma en que el nuevo presidente abordará el delicado problema de castigar a los culpables de tan horrendos crímenes”. Y advierte: “hemos sostenido que una amnistía no puede ser un instrumento de encubrimiento que ofrezca una salida legal a los responsables de semejantes delitos. Estos delincuentes deben comparecer ante la justicia y rendir cuenta de sus desmanes y extralimitaciones” (Norte, 24-4-1958: 2). Por boca de un colaborador, Atilio García Mellid, el periódico endurece el tono: “Una lección que aprendimos de Frondizi: no habrá conciliación”.[13]

Cada número lleva en tapa una caricatura con versos firmados por Juan, siguiendo con la imitación de la rúbrica de Perón. Los títulos de los mismos son expresivos: “Política y petróleo” (Norte, 3-4-1958: 1), “Neo-opción” (Norte, 17-4-1958: 1), “Metamorfrondisis” (Norte, 24-4-1958: 1).

En uno de los números da cuenta de los pasos de Cooke: el “jefe de avanzada” del Comando Superior se traslada a Asunción, lo que genera que el “ambiente político vuelva a convulsionarse. Ya son muchos los que están sacando pasaje para los pagos de Stroessner” (Norte, 3-4-1958: 2).

En la antesala de la asunción de Frondizi, el periódico anuncia la vuelta a cuatro páginas, confiando en mejores condiciones de legalidad[14] y en que “la adhesión de millares de peronistas premien la sinceridad de su prédica, la consecuencia con sus ideales y la invariable línea de conducta que supo mantener en horas de confusión y desconcierto” (Norte, 24-4-1958: 2).

En el número del 1 de mayo, fecha de asunción de Frondizi, titulan: “Se va el caimán”, y en la bajada consignan, de manera lapidaria, lo siguiente: “El Pueblo respira con alivio: ¡Se va el tirano! Y canta la letrilla con que, en 1945, despidió a los viejos políticos resucitados por el golpe anglo-naval de septiembre: ‘Se va el caimán, se va el caimán, se va pa la barranquilla…’. Se va, aplaudido por las tilingas del barrio norte que todo lo que conocen de su país son las vidrieras de Harrod’s y las veladas lujuriosas de las boites. Se va, seguido por un módico cortejo de pitucos patoteros, nietos o biznietos de ladrones de tierras, hijos de públicos vendepatrias. Se va, arrastrando tras de sí la cáfila de gorilas asesinos que sembró en el país la muerte, el despojo y el terror. Se va, y cree que marcha hacia la estatua. Pero su estatua sólo la están esperando los perros. Para orinarla”. El editorial está dedicado a la “Confesión de un fracaso”, asignado a las palabras de despedida del Almirante Rojas (Norte, 1-5-1958: 2).

La edición de Norte del 8 de mayo, aún bajo la dirección formal de Carlos Alberto Bellocchio y ya de cuatro páginas, anuncia en la primera página: “Perón en la Argentina. Llevará la Revolución Nacional hasta sus últimas consecuencias”, haciendo alusión a la presencia de Perón en “los discursos de los políticos que copian su lenguaje… en el terror de los oligarcas y en el amor infinito del Pueblo”. La caracterización del momento: “Los gorilas de la línea dura se fueron a casa y comenzaron a gobernar los gorilas blandos” (Norte, 8-5-1958: 1). En tapa destacan la solicitud realizada por el apoderado general titular del Partido Peronista, Fernando Torres, exigiendo la personería jurídica para la fuerza proscripta. Reproduce el mensaje del Comando Táctico al Pueblo de la República (Norte, 8-5-1958: 2), lo que habla de cierta aproximación con las instancias que considera “máxima autoridad partidaria en el país”. También reproduce un mensaje de Juan Perón “A los trabajadores peronistas” (Norte, 8-5-1958: 4). En la editorial llama a desconocer los resultados electorales en los sindicatos y postula que “La CGT debe ser peronista” (Norte, 8-5-1958: 4).

El 15 de Mayo de 1958 el periódico Norte, ahora sí bajo la dirección de Alberto Manuel Campos, se muestra de manera clara y decidida alineado con Perón. La tapa daba la pauta de que en lo sucesivo el medio apelaría a ser reconocido como la expresión del “peronismo de Perón”. Toda la primera página estaba ocupada por una foto del militar en el caballo pinto que era la que éste dedicaba frecuentemente a sus seguidores.[15]

Norte había sido renuente a las órdenes de los organismos dependientes de Perón y tampoco había ahorrado expresiones de hostilidad hacia el acuerdo con Frondizi, siguió con desconfianza al candidato intransigente y a la hora de dar cuenta del resultado electoral de febrero no se distanció del tono del periódico Palabra Argentina de Olmos (Melon Pirro y Pulfer, 2018b). Para este momento, con el cambio en el sistema político, sus posiciones van desplazándose lentamente. En páginas interiores el semanario busca mostrar amplias coincidencias con lo que sostiene Cooke[16] en cuanto a la normalización partidaria y al nombre del partido, a la vez que subraya la identidad absoluta “en todo momento” con el “verdadero pensamiento del Comando Superior y de nuestro jefe, el general Perón” (Norte, 15-5-1958: 1). Norte se hace eco de una nota-entrevista a Cooke por parte de Línea Dura, periódico en ese momento oficialmente bendecido por Perón, aunque, significativamente, titula con términos que invierten la filiación: “Cooke coincide con Norte”. En la nota se explica que “nuestro colega Línea Dura, órgano del Comando Táctico Nacional, publica declaraciones formuladas, en la ciudad de Montevideo, por el jefe de la División Operaciones del Movimiento Peronista, Dr. John William Cooke”. Norte considera “interesantes” esas declaraciones que ratifican la decisión de no integrar ningún “Frente Nacional”, dado que “somos el único Movimiento capaz de cumplir integralmente el programa nacional libertador, la vanguardia de las fuerzas progresistas populares y esto es irrenunciable”. Respecto del partido, Cooke ha expresado también que “el Partido Peronista no puede renunciar a su nombre” y detalla los preparativos de reorganización del mismo por parte del Consejo Superior. “Estas declaraciones coinciden totalmente con la posición sostenida por Norte… y esta coincidencia resulta para nosotros sumamente satisfactoria porque demuestra que, en todo momento, hemos sabido interpretar el verdadero pensamiento del Comando Superior y de nuestro jefe, el general Perón” (Norte, 15-5-1958: 2).

“Unidos Venceremos” es el “Mensaje Peronista” que en grandes titulares anuncia Norte el día 29 de mayo, editorializando en tapa contra las divisiones, los pronunciamientos de los dirigentes y todo liderazgo que no sea el de Juan Domingo Perón y el Comando Táctico que había sido creado a fines del año 1957, en el que tallaba Albrieu, el cual “no está compuesto por hombres infalibles” pero es “la única autoridad del movimiento en el territorio de la República”. El semanario, que esta vez fue ilustrado por una foto de Perón con Eva, anuncia que desde el siguiente número publicará “exclusivos reportajes y notas gráficas directamente desde Ciudad Trujillo ya que el General Perón ha sido entrevistado personalmente por el director de Norte” (Norte, 29-5-1958: 1 y 3).

En el número correspondiente al 5 de junio, Perón declara a través del mismo medio que “ningún buen peronista busca integraciones políticas con otras fuerzas”, lo que viene acompañado, siempre en tapa, de una de las tantas notas autografiadas de Perón: “A través de Norte, periódico fogueado y enaltecido por la heroica resistencia popular, hago llegar un gran abrazo a los compañeros peronistas, refirmando nuestra fe en los altos destinos de la Patria”. En tapa aparece el director, sentado junto a su jefe, grabando un reportaje. Reproduce unas declaraciones cuya esencia es significativa respecto del deterioro creciente de la relación con la nueva administración argentina: “Nosotros hemos cumplido con el país. Ahora le toca al gobierno cumplir la palabra empeñada con el pueblo. De ello dependerá nuestra actitud”.[17]

Por otra parte, Perón concede una entrevista que permite “escuchar de sus propios labios las directivas que ya conocíamos a través del jefe de la división Operaciones, doctor John William Cooke, y del Comando Táctico Peronista” (Norte, 5-6-1958: 4), ilustrada por una foto de Campos con Perón y su delegado Cooke. De esa entrevista se desprende uno de los títulos de tapa que ya hemos consignado: “Ningún buen peronista busca integraciones políticas con otras fuerzas”, y otras afirmaciones, tomando distancia de eventuales nuevos acuerdos: “El Partido Peronista no se sumará a ninguna integración ni a ninguna coalición”. En dos oportunidades las respuestas comienzan señalando: “el compañero Cooke ya se ha referido al asunto”, marcando la línea de autoridad e identidad entre ambas figuras que integran, en ese momento, el Comando Superior Peronista.

Estas salidas son coincidentes temporalmente con las de Línea Dura,[18] en las que se utilizan procedimientos y contenidos similares y muestran cierta línea de competencia por los favores de la atención y la palabra de Perón.

Al interior reproducía la declaración de Perón que Norte había consignado en tapa: “Nosotros hemos cumplido con el país, ahora le toca al Gobierno cumplir la palabra empeñada con el Pueblo”. Norte, que ya cuesta dos pesos y que se financia básicamente con la venta de sus ejemplares,[19] consigue, desde hace un tiempo, la compra de paquetes por parte de algunos sindicatos, constituyéndose de esa manera en vehículo directo de la expresión del pensamiento del líder exiliado, compitiendo subterráneamente con Línea Dura en esa representación. Junto con ello sigue en su línea argumental: repudia el ascenso de Aramburu y Rojas decretado por Frondizi (editorial titulada “El ascenso de la pareja”, Norte, 5-6-1958: 4) y, como otros medios vinculados de una u otra manera con el peronismo que recordaban las consecuencias de la represión al intento de Juan José Valle,[20] cultiva la memoria de los caídos: “Homenaje a los mártires de junio”, recuadra.[21]

Alberto Manuel Campos ha prolongado su estancia en República Dominicana a instancias del mismo Perón,[22] lo que le permite realizar nuevas entrevistas y alistar a Américo Barrios en su elenco de colaboradores. Campos parece estar deviniendo en hombre de confianza de Perón, el hombre elegido para la confrontación con Frondizi.[23]

En el número editado el 12 de junio Perón aparece leyendo la sábana de Norte y el director del periódico junto a él, indicándole algo del número donde se habla de “Perón en la Argentina”, junto a una nota autografiada del líder, dirigida “A los muchachos de Norte” y fechada unos días antes (Norte, 12-6-1958: 1).

En el número correspondiente al 19 de junio, Norte titula: “Frondizi tiene miedo. Con tal de que no lo desalojen de la Casa Rosada el Presidente Optado no titubea en convertirse en un títere de los gorilas”. Como Campos continúa su estancia en Ciudad Trujillo, aparece en tapa en una foto frente a la Secretaría de Estado de Trabajo junto a Perón y del ahora anunciado colaborador de Norte, Américo Barrios.

El 25 de junio Perón, en entrevista realizada por Américo Barrios y publicada a través de Norte, denuncia: “Frondizi no cumple, dice el General Perón. En nota para Norte afirma que el mantenimiento de la Justicia Gorila impide decir que el Presidente Optado esté cumpliendo con el Pueblo”. Estas declaraciones, amplificadas por lo que está pasando a convertirse en uno de los canales privilegiados de difusión de su voz, coinciden en el tiempo con un áspero intercambio entre Perón y el delegado Cooke en relación a la conducta seguida para con Frondizi (Cooke y Perón, 1972, II: 64).

En la edición del 2 de julio, junto con la “última fotografía del general del Ejército Juan D. Perón tomada en su exilio de Ciudad Trujillo”, lo que parece ser ya una modalidad adoptada por el semanario para hacer presente al líder exiliado entre sus lectores, se destaca la afirmación contenida en la entrevista regular de Barrios: “Jorge Antonio no es peronista, dice Perón”. En ese número se informa que el delegado Cooke ha viajado a Ciudad Trujillo “para analizar con el general Perón la actitud que adoptará el Movimiento Peronista, frente a la situación creada en el país al cabo de los primeros sesenta días del gobierno optado que preside el doctor Frondizi”.[24] En la nota editorial destacan que la Corte dio de baja al Decreto 4161.

En todas estas salidas van apareciendo notas sobre la relación de salarios y precios, así como determinaciones del gobierno (DINIE, por ejemplo) que van marcando una apreciación crítica por parte del semanario. Las noticias gremiales se hacen presentes con declaraciones o movimientos al interior de los sindicatos.

El 9 de julio de 1958 Norte difundió un comunicado del Comando Superior, es decir, una decisión firmada por Perón y Cooke: “Con la formación de Comandos Tácticos Provinciales se inicia la etapa de organización del Movimiento Peronista en estructuras orgánicas”.[25] Aparecen, además, fragmentos de una entrevista en la que Perón desautoriza a Pablo Vicente.[26]

Norte continúa con su tono de reivindicación y cultivo de la identidad partidaria: “Eva Perón, ¡presentes!”, coloca en la tapa del número correspondiente al aniversario de su muerte, reproduciendo una foto dedicada de Perón para Norte con un perfil de Evita, fechado el 18 de julio de 1958 en Ciudad Trujillo. Al interior, notas y poemas en homenaje y la nota-entrevista de Américo Barrios referida a “Qué piensa Perón… de Eva Perón”. Este ejemplar se amplía a seis páginas.

Perón remite las segundas Directivas generales para todos los peronistas[27] que ratifican las primeras y establecen una línea de dureza para con el gobierno de Frondizi, por lo que considera sus incumplimientos del “Pacto”. Perón acusa, más tarde, tanto al Comando Táctico como a Cooke, por la no difusión de esta instrucción. Al tratarse de instrucciones y medidas confidenciales, Norte no hace público el envío, pero continúa endureciendo su posición en línea con esa instrucción.

El número del 30 de julio da cuenta de las refriegas callejeras con motivo de la convocatoria que realiza el Comando Táctico para rodear el edificio de la ex-Fundación Eva Perón: “Frondizi apaleó al pueblo. La policía actuó con saña salvaje. (…) Bajo la llovizna persistente y fría y a pesar de las amenazas que las radios controladas por el gobierno del doctor Frondizi lanzaban infatigablemente, una fervorosa multitud se congregó el sábado, respondiendo a la consigna del Comando Táctico Nacional, en las inmediaciones del usurpado edificio de la Fundación Eva Perón. Se cumplía el sexto aniversario del tránsito a la eternidad de la Mártir del Trabajo y el pueblo peronista acudió a rendirle el homenaje de su lealtad, de su gratitud y de su recuerdo. Una incuestionable vocación de paz llevó a la multitud hacia el Paseo Colón. Hombres, mujeres y niños marchaban silenciosamente, sin otro propósito que el de honrar cristianamente a una muerta querida a cuyos desvelos deben su bienestar millones de desposeídos. Pero el presidente optado ha resuelto que los peronistas no deben honrar a sus muertos y los efectivos policiales, en número increíble y con alarde de ametralladoras, pistolas de gases y caballadas, cerraron el camino de la multitud”. Acompañan el texto elocuentes fotos del despliegue policial. Para Norte, entonces, Frondizi “No tiene perdón de Dios” (Norte, 30-7-1958: 1). En la página siguiente reproducen mensaje de Juan Perón que debía ser leído en el acto. Se trata del mismo texto que aparece en otras comunicaciones con la firma de Cooke y Perón en hoja con membrete del Comando Superior. La caricatura y el texto firmado por Juan, que aparece en cada contratapa insiste con el mismo tema.

En este número la nota-entrevista de Barrios está orientada a saber “Qué piensa Perón… de los dirigentes” (Norte, 30-7-1958: 2). Aparece una nota titulada “El globo del petróleo”, glosando un mensaje televisivo de Frondizi sobre el avance de las negociaciones de los contratos petroleros en condiciones distintas a las postuladas en el difundido libro del referente de la UCRI. También anuncian que una vez al mes, a raíz de la cantidad de información y material que tienen para publicar, Norte ofrecerá a sus lectores más páginas sin aumentar el valor del periódico.

En el número siguiente, del 6 de agosto, que consta tal como fuera prometido de seis páginas, se reproduce en tapa otra foto de Eva Perón dedicada por Juan Perón desde Ciudad Trujillo, con la misma fecha de la reproducida en la entrega anterior. En el texto que la acompaña se lamentan, una vez más, por la situación vivida en el frustrado homenaje.

En tapa, en la nota que va haciendo las veces de editorial y que responde a una suerte de balance, consignan el título “Noventa días de frondizura”. Refieren a la denuncia de Zavala Ortiz –“fracasado precandidato presidencial y co-masacrador del Pueblo”– sobre la existencia de un pacto entre Frondizi y Perón. Retoman declaraciones de Perón, que tildan de chacota, en relación a que afirmar o negar el pacto a nada lleva, y le atribuyen haber afirmado que uno de los elementos del mentado pacto era la devolución del profanado cadáver de Eva Perón. Señalan que el pacto incumplido es con el pueblo y que hay elementos que Frondizi no es capaz de realizar: controlar los precios, manejar soberanamente la cuestión del petróleo, etcétera. En contratapa refuerzan la idea: “Es evidente la ineptitud para contener el alza de precios” (Norte, 6-8-1958: 6).

En esta misma nota aparece una fisura entre el periódico y el Comando Táctico: “la oposición oficial que hace el peronismo es más bien suavecita; tan suavecita que en algunos momentos da la impresión de una oposición de compromiso… Creemos modestamente que las autoridades locales deben tener al movimiento continuamente movilizado, no para fatigarlo sino para que no pierda entrenamiento… Las autoridades locales del movimiento usan un lenguaje más duro para los peronistas que consideran no les son afectos que para el gobierno optado. Una crítica honesta suscita a veces más iracundia que el apaleamiento consumado por la Policía. Esto no contribuye, precisamente, a nuestra unidad y es necesario evitarlo”. Concluyen diciendo que este tiempo quizá arroje un saldo positivo para el peronismo en cuanto a su afirmación y dinamismo, pero que solo será así “en la medida en que estos noventa días nos hayan preparado para afrontar las luchas futuras que quizás deben asumir otras formas”.

Ambas notas –tanto la que refiere al “pacto” como la del balance de los 90 días de la gestión Frondizi elaborado por la dirección del diario– actúan en espejo con una nota extensa firmada por Oscar Albrieu titulada “El Pacto Perón-Frondizi”, en la que recuerda al gobierno que su origen está en los “votos de los peronistas”, que lo eligieron como “mal menor” pero esperanzados en el cumplimiento del plan de gobernar para “veinte millones de argentinos”. Intima: “Estamos –hasta ahora– en la misma posición que el 23 de febrero. Es el gobierno, con actos y no con declamaciones, que resolverá sobre nuestra posición futura. Será él quien asiente sobre bases seguras el ‘estado de derecho’, la anarquía o el despotismo… esperamos que lo escuche el ‘Poder Ejecutivo’” (Norte, 6-8-1958: 5). Son indicios políticos de un movimiento subterráneo que envuelve a las figuras de Campos y Albrieu[28] que se refleja en las críticas al Comando Táctico y por elevación a la figura de Cooke, que deja de ser mencionado en el periódico.

Desde entregas anteriores se sigue el tratamiento de la ley de asociaciones profesionales. En este número va la denuncia: “La inoperancia legislativa está demorando la ley que esperan los trabajadores libres” (Norte, 6-8-1958: 2).

La nota-entrevista de Barrios a Perón está destinada a saber “Qué piensa Perón… de los 700 millones de dólares” que le atribuyó poseer Aramburu: “¡Qué bárbaro! ¡Y qué ridiculez! Un mismo hombre no puede dedicarse a reunir, simultáneamente, un capital económico y un capital político. Quien se dedica a formar un capital económico trabaja para sí, y el que procura lograr un capital político trabaja para los demás. Son actitudes antagónicas, irreconciliables” (Norte, 6-8-1958: 3).

En la entrega correspondiente al 13 de agosto de 1958 el semanario Norte culpa a Frondizi de provocar la movilización del peronismo: “El Presidente optado nos está empujando a la resistencia activa”. Luego de describir una conspiración contra Frondizi del mes de julio, hecha pública por Sueldo, señala: “Creemos que constituye un error la tolerancia con Frondizi a pretexto de impedir un golpe gorila… Ya hemos permanecido tres meses en la platea, contemplando la farsa del ‘imperio del derecho’. Es este el momento de saltar al escenario de las acciones políticas para desempeñar el papel que nos corresponde representar. Papel de luchadores y no de diplomáticos” (Norte, 13-8-1958: 1). En tapa (“La batalla del petróleo) y contratapa (“Los contratos petroleros están contra la soberanía nacional”) critican la política de Frondizi en la materia. La caricatura de “Juan” continúa la saga.

En la columna de Barrios, “Que piensa Perón… de las Fuerzas Armadas”, ante la requisitoria del periodista respecto de que sus enemigos afirman que su regreso significaría el aniquilamiento de los militares, el líder peronista declara: “¿Hay algún estúpido que pueda creerlo? Respeto y admiro al militar que es un profesional. Repudio al que usa de su fuerza para volver sus armas con que el Pueblo lo proveyó para ser custodiado, contra la comunidad que confiaba en ellas” (Norte, 13-8-1958: 3).

Junto al proceso de reorganización partidaria lanzado en el mes de junio, al paso hacia una oposición más definida a través de denuncias por incumplimientos hacia el pueblo o hacia el peronismo –lo mismo da– y el envío de las segundas directivas para todos los peronistas de tono claramente opositor; Perón fue ampliando la interlocución con los actores políticos y sindicales locales, introduciendo modificaciones en los organismos de conducción del movimiento que eran, en definitiva, creados y recreados por él.

El 10 de agosto de 1958, luego de un cónclave mantenido en Ciudad Trujillo entre dirigentes políticos y gremiales, Perón transforma el Comando Táctico en la Delegación Nacional. La resolución 21 del Comando Superior disuelve el Comando Táctico y organiza “una dirección centralizada que pueda adaptarse rápidamente a las necesidades tácticas de cada situación, a fin de cumplir con las líneas estratégicas fijadas por el general Perón”. La Delegación Nacional creada estaría integrada por el jefe de su División Operaciones, Dr. John W. Cooke, y quince delegados: Avelino Fernández, José Alonso, Eleuterio Cardozo, Andrés Framini, Amado Olmos, Armando Cabo, Manuel Carullias, Dante Viel, Ramón Prieto, René Orsi, Juan Puigbó, Oscar Bidegain, Audelina D. De Albóniga, Ana Macri y Elena Fernícola. Una de las tareas es la “organización del Partido Peronista, dejando las primeras a cargo exclusivamente de un cuerpo de reducido número de miembros y plena autoridad”. Además, “la Delegación nacional tendrá a su cargo la Dirección del Movimiento Peronista en todo el país. Están sometidas a su autoridad todas las organizaciones clandestinas y de superficie del Movimiento”. La composición refleja un mayor peso gremial y de las mujeres, y quedan excluidos algunos representantes del sector político, entre las que se destaca la salida de Oscar Albrieu.

En el número de Norte del 20 de agosto aparece en tapa Perón, ladeado por Vandor y Framini, graficando la nueva configuración de fuerzas. Como fondo de la imagen aparece el afiche de convocatoria para la manifestación de homenaje a Eva Perón convocada el mes anterior por el Comando Táctico.

En la tapa se anuncian las creaciones institucionales y su composición. El leal Campos consigna “la integración de la delegación no fue recibida con unánime beneplácito. Hay quien formula críticas a una u otra designación. Cualesquiera hubiesen sido los miembros designados, no habrían satisfecho todas las aspiraciones. Ni en éste ni en ningún otro orden de cosas es posible conformar a todos”. A renglón seguido sigue sosteniendo la política crítica hacia Frondizi: “Por lo demás, no es cuestión de hombres ni de nombres. Si se ha de seguir con una política contemplativa frente al frondicismo, lo mismo da el Comando Táctico que la delegación del Comando Superior. Es posible que en Ciudad Trujillo se haya resuelto dar un nuevo plazo al presidente optado para que cumpla los compromisos contraídos con el Pueblo e instaure de una vez por todas el famoso estado de derecho”. Al final de la nota-editorial expone la queja por la exclusión de Norte de la conferencia de prensa en la que se presentaron los resultados del encuentro de Ciudad Trujillo y sienta nuevamente posición: “Somos Peronistas sin Frondizi y sin Frigerio. Y porque somos Peronistas acatamos la autoridad de Perón que invisten las autoridades locales del Movimiento, a cuyas órdenes nos ponemos sin hacer cuestión de nombres ni de hombres, pues a nosotros sólo nos interesa un hombre y un nombre. Precisamente un nombre que empieza con P” (Norte, 20-8-1958: 1). La cuestión petrolera,[29] temas gremiales[30] y carestía de la vida[31] siguen presentes en las notas.

En la entrega siguiente colocan un título catástrofe: “Apuñalan al peronismo” (Norte, 26-8-1958: 1). Colocan una imagen de la convocatoria del 22 de agosto de 1951 para el renunciamiento de Eva Perón y señalan que las autoridades locales del peronismo no convocaron, como pedía Norte, a una manifestación en su recuerdo. Al final de la nota-editorial señalan que existen intentos divisionistas por parte del frondicismo y que hay dirigentes muy cercanos a las posiciones oficiales, advirtiendo con una cita bíblica que “el que se acerca al peligro en el peligro perecerá”. En el contenido del número aparecen otra vez notas referidas a la cuestión petrolera,[32] a la temática gremial[33] y la repetida nota sobre los aumentos del costo de vida.[34] La ya permanente nota de Barrios a Perón refiere a su opinión sobre el pueblo (Norte, 26-8-1958: 3).

En el primer número de septiembre, esta vez con seis páginas, el periódico alerta: “Quieren destruirnos. Maquiavelismo y violencia habrán de quebrarse contra el peronismo” (Norte, 3-9-1958: 1). En la nota-editorial advierten sobre la política “integracionista”, denunciando los acercamientos de Eleuterio Cardozo y otros dirigentes políticos al gobierno. En la última parte hacen profesión de fe a favor de la delegación regional del Comando Superior, poniéndose a su servicio, luego de pedir una amnistía para quienes votaron en blanco y reafirmar la subordinación a las directivas de Perón. Al interior, la nota de Barrios con Perón[35] y artículos sobre sindicatos[36], petróleo[37] y precios.[38]

En la entrega siguiente aparecen declaraciones exclusivas de Perón: “No habrá integración. En un reportaje especial para Norte nuestro conductor advierte que el Movimiento Peronista no ha de ser copado” (Norte, 9-9-1958: 1). Al interior, la nota de Barrios con Perón[39] es la que contiene las palabras citadas en el titular de tapa. Siguen los artículos en espacios fijos sobre sindicatos,[40] petróleo[41] y precios.[42]

En el número siguiente, aniversario del golpe militar de 1955, consignan: “Los gorilas mandan. Aguda radiografía de Juan Perón al gorilismo entreguista” (Norte, 16-9-1958: 1). Se trata, como en la entrega anterior, de la entrevista que realiza Américo Barrios en Ciudad Trujillo al líder en el exilio. Agregan fotos en la parte superior de la tapa de los sujetos que “quisieron convertirnos en colonia británica”: Lonardi, Aramburu, El Huaso, Rojas, Fernández Suárez, Molinari, Gandhi, Pérez Gris, Manrique, Ambroggio, Quaranta, Busso, Zavala Ortiz, Ghioldi, Pirán Basualdo y Ossorio Arana. Al interior aparecen notas que muestran las relaciones políticas de Norte: un artículo de Oscar Albrieu sobre la CADE y las coimas al radicalismo en la década del 30, y una nota del dirigente peronista de Santa Fe, Osella Muñoz, sobre “El Congreso Nacional y el proceso por traición”. Siguen los artículos en espacios fijos sobre sindicatos,[43] petróleo[44] y la relación salarios y precios.[45]

En la parte inferior de la tapa se destaca en un recuadro: “Viaja a Ciudad Trujillo el director de Norte”, asignándole una finalidad exclusivamente periodística al traslado (Norte, 16-9-1958: 1). Para la misma fecha, Perón escribe a Cooke con recriminaciones por su conducción y anexa un informe. Se produce una segunda carta de Albrieu a Perón, fechada el 15 de setiembre, que es enviada aprovechando el viaje de Campos.[46] Albrieu suponía que su separación anterior de la Delegación Nacional del Consejo Superior era obra de los allegados a Cooke, a quien además acusaba de haberse involucrado en una acción “morigeradora” que inhibía toda conducta que pudiera afectar al gobierno.[47] Declaraba no estar interesado en integrar “ningún cuerpo oficial del Movimiento”, aunque sí en el juicio que su jefe pudiera haberse formado de él. Albrieu, que parece estar soportando las consecuencias de su anterior acercamiento epistolar y de su posicionamiento confrontativo con el gobierno ante el giro que tomaron las cosas tras el cónclave de Ciudad Trujillo, desarrolla la crítica.[48] Más aún que otros dirigentes –con la probable excepción de Cooke–, se permite recomendarle al líder cuestiones concretas: en este caso, la organización en superficie, léase la organización política y, de preferencia, partidaria.[49]

El 23 de septiembre aparece en la tapa de Norte la siguiente leyenda: “¡Defínanse, dirigentes!”, en relación a las elecciones gremiales, y agrega: “En vísperas de la gran batalla gremial es necesario que todos los peronistas aporten fervorosamente sus mejores esfuerzos”. Osella Muñoz vuelve a colaborar con una nota sobre “Alejandro Gómez y el estado de derecho”. Siguen los artículos en espacios fijos sobre sindicatos,[50] petróleo[51] y precios.[52]

En ese momento (25-9-1958), Perón escribe “A los compañeros de la Delegación del Comando Superior Peronista” con consideraciones acerca de la situación, lamentándose de los escasos avances en materia de organización y creando el Consejo Coordinador y Supervisor del peronismo. Entre sus miembros se destacan: Carlos Vicente Aloé, Oscar E. Albrieu, Alberto Rocamora, Rodolfo Arce, Pedro San Martín, José Constantino Barro, Julio Troxler, Juan Carlos Brid, José Parla, Adolfo César Philippeaux, Fernando E. Torres, Manuel Damiano, Delia D. de Parodi, Ceferina Rodríguez de Copa, Luisa Gentile y María Elena Solari de Bruni. En la ocasión, señala: “Este consejo ha sido creado para que, conectado con la Delegación del Comando Superior Peronista, se encargue de lo relacionado con la organización de las fuerzas políticas del Movimiento Peronista e intervenga para solucionar controversias de todo orden y supervise la conducción táctica del Peronismo”. Según instruyó su creador, la función del organismo sería la de “colaborar” en la dirección táctica, y debía dedicarse exclusivamente a organizar las fuerzas políticas, dejando la de las sindicales a las 62 y la CGT, sin ninguna intervención del CCyS (Cooke y Perón, 1972 II: 105).

El 27 de septiembre Cooke escribe a Perón (Cooke y Perón, 1972 II: 95). El 28 de setiembre, Albrieu escribe a Campos, quien por entonces se encontraba visitando a Perón. Albrieu, en precaria situación, se esmera en explicar y documentar su actitud antes, durante y después del voto a Frondizi, aunque lo característico del mensaje es la animadversión declarada hacia Cooke, Ramón Prieto y Alicia Eguren.[53] Al relatar el episodio, Eguren –algo que fue delicadamente ventilado en la correspondencia editada de Perón y Cooke– revela que el movimiento se está preparando para acumular representatividades en un nuevo organismo: ella ha querido copar la “lista” de la resistencia, a la vez que la “lista” del partido femenino.[54] El 30 de septiembre la Delegación del Comando Superior Peronista, en nota formal, eleva informe a Perón,[55] detallando el conflicto de Eguren con la rama femenina en la perspectiva de Cooke. Ese mismo día, Perón escribe destempladamente a Cooke: “me parece que todo se va complicando de manera inusitada” y le anuncia la creación del Consejo Coordinador y Supervisor del Peronismo (Cooke y Perón, 1972 II: 105).

En el número del 30 de septiembre aparece en tapa una nota exclusiva a quien, más allá de la creación del nuevo Consejo, seguía siendo el Jefe de la División Operaciones: “Nuestros enemigos están en la oposición gorila y en el gobierno, dice J. W. Cooke”. Desde Norte insisten con el paro gremial a convocar para el 10 de octubre, tildan de entreguista al gobierno de Frondizi y promueven una celebración del aniversario del 17 de octubre. Por otro lado publican una solicitada con las comisiones nacionales inscriptoras, acompañando los intentos de normalización de la estructura partidaria.

Para octubre las posiciones se van endureciendo cada vez más desde la óptica de Campos-Perón: “Frondizi. Ayer adversario y ahora enemigo”, en el título y contenido de otra extensa nota, acompañada –como era habitual– con foto y dedicatoria en tapa (Norte, 7-10-1958: 1). Este es el número en que Perón hace pública, en una entrevista realizada por Campos el 30 de septiembre,[56] que ha sido creada una nueva instancia de gobierno para el peronismo: el consejo coordinador y supervisor. Esa nueva institución irá licuando la autoridad de Cooke. Es el momento de la resurrección y ascenso de Oscar Albrieu, quien venía escribiendo en el semanario y que guardaba con Campos relaciones de cercanía y confianza.

En el número siguiente, de seis páginas, continúa la reproducción de la entrevista de Campos a Perón: “Publicamos un nuevo reportaje de Perón exclusivo para Norte”.[57] En esta oportunidad la temática gira en torno a la denominación que utilizará el Movimiento para inscribirse como partido político, hasta la designación de agregados obreros que discute el gobierno y la cuestión de sus finanzas personales –se hacen eco de las versiones que señalan que recibe dinero de orígenes imprecisos, a lo que Perón responde que sus difamadores se pongan de acuerdo: o recibe dinero o tiene 700 millones de dólares… En el Editorial de contratapa los animadores de Norte retoman el tema de las designaciones del Consejo Coordinador y Supervisor, repitiendo los argumentos utilizados al designarse la Delegación Nacional: no se trata de nombres, ni de hombres, sino de la política de confrontación con el gobierno frondicista. Unido a ello esgrimen el argumento de verticalidad y lealtad: “El Consejo Coordinador y Supervisor cuenta, pues, con toda nuestra confianza y con toda nuestra adhesión, por una razón muy simple: porque lo designó Perón. Desde esta página editorial le ofrecemos nuestra colaboración y nuestro apoyo”. Al interior aparece un recuadro titulado Consejo Coordinador y Supervisor, detallando integrantes y funciones de la entidad.

En un recuadro consignan: “Ordenose la captura de nuestro Director” (Norte, 14-10-1958: 1). El juez Ambrosio Romero Carranza (“lustrabotas de Aramburu”, “magistrado prevaricador e ignorante”, “quien no tiene autoridad moral ni para ser juez de un partido de bolitas”, “hagiógrafo de Mons. De Andrea”, “beato ARC tan mal juez como católico”) querelló a Campos por una nota del periódico. La causa se paralizó y a instancias del Ministro del Interior, Alfredo Vítolo, de la “frondizura” según Norte, se volvió a poner en movimiento para poner tras las rejas al director.

Ante la declaración del estado de sitio en la inminencia del 17 de octubre, Norte afirma: “Paro total y, a las 19, en Plaza Avellaneda. El Estado de Sitio resuelto cínicamente por el Presidente optado no asustará a los obreros el Día de la Lealtad” (Norte, 14-10-1958: 6). Al interior aparecen artículos sobre los “arreglos” del gobierno con la CADE y ANSEC (Norte, 14-10-1958: 2), noticias sobre sindicatos[58] y la reiteración de las denuncias del teniente general Solari.[59] Sigue la columna de Barrios: “Qué piensa Perón… del presente” (Norte, 14-10-1958: 5). Y una nueva nota de Osella Muñoz, ahora referida a “Rosario y el peronismo”.

Desde octubre Norte reemplaza de hecho a Línea Dura (Melon Pirro y Pulfer, 2018c) como principal medio de expresión del peronismo, aunque no consigna en su tapa una leyenda clara en ese sentido.[60]

El 28 de octubre el periódico Norte denuncia la “Operación Reimundes” para dividir al peronismo y llama a “reaccionar frente a los perjuros”. Al interior reproduce una carta del 16 de octubre, firmada por Perón, entregando la totalidad del poder al Consejo Coordinador y Supervisor del Peronismo. Desde este número comienza a salir una serie denominada “Frondizi, segunda etapa de la Revolución Libertadora” que se prolongará en entregas sucesivas.

Al iniciar el mes de noviembre, Norte lanza la consigna “El partido se organiza. Última tentativa legalista. Y, si fracasa, insurrección” (Norte, 4-11-1958: 1). En tapa detalla el proceso de afiliación y constitución de juntas, y la carta orgánica nacional del partido que promueve el Consejo Coordinador y Supervisor del Peronismo.

En este momento Cooke vuelve a Buenos Aires. Interviene en “cuestiones internas del movimiento” ante las detenciones y denuncias del gobierno. Es detenido. Escribe a Perón.[61] Señala los motivos de su viaje; su traslado a Ushuaia; la detención de Eguren; habla de su trato y relaciones con Albrieu y Torres. El 25 de noviembre Norte denuncia al gobierno por sus intrigas y crímenes, y comunica que viene sufriendo secuestros de ejemplares de manera sistemática. Cooke promete viajar a fin de año si está en libertad, para ver a Perón. Sale de la cárcel y escribe a Perón el 8 de diciembre.[62] Hay informes y referencias al rol del consejo supervisor… Existe otra carta de fecha 11 de diciembre de Cooke a Perón.[63] Se da entonces por “desplazado”: “omito todo lo que se relaciona con los problemas internos del Movimiento y con su organización, por cuanto al respecto es el Consejo o Campos el que se encargue de suministrarle información. Lo mismo en lo que respecta a otros asuntos relacionados con el trato entre el peronismo y gente del gobierno”. Al final insiste en que, si puede, viajará a Ciudad Trujillo para la Navidad y que no hablará de la situación interna si no se lo piden… Cooke remite carta del 18 de diciembre, cuyo tenor desconocemos. Perón escribe a Cooke el 20 de diciembre (Cooke y Perón, 1972: 123), contestando la del 11. Inmediatamente contesta la del 18 el día 26 (Cooke y Perón, 1972: 131). Hay un encuentro en Ciudad Trujillo, en el que se reafirma el poder del Consejo Coordinador y Supervisor y en la que participa Cooke. Su declinación y lento desplazamiento como delegado resultan irreversibles, aunque más adelante se le asignen funciones específicas o coyunturales y el intercambio epistolar con Perón nunca se interrumpa del todo.[64] En lo que respecta a sus funciones como delegado, Cooke sería efectivamente reemplazado tiempo después por Alberto Manuel Campos. El cambio, que puede vislumbrarse en la trayectoria de Norte, en el acrecido rol de Campos en su relación por un lado con Perón y por otro con el sector político del peronismo en el territorio representado en la figura de Albrieu,[65] y en los vaivenes de la relación con el gobierno de Frondizi, deriva en un reacomodamiento sustancial para Cooke, que no recuperara su centralidad política, si bien continúa participando un tiempo más en el ámbito del Consejo Coordinador y Supervisor y tendrá un activo papel en el conflicto del Frigorífico Lisandro De la Torre, coincidiendo tácticamente con Albrieu en el enfrentamiento con el gobierno en esa coyuntura.

Para el mes de febrero de 1959 el semanario Mayoría ya calificaba como “noticia cierta” que “Perón eligió como enlace para las tratativas que mantiene con el gobierno al periodista Alberto Campos del semanario Norte” y que “ello ha provocado el disgusto de las figuras más salientes del movimiento (Mayoría, 26-2-1959, sección “Bolsa negra de noticias”).

 

Galería de chantapufis

A las secciones fijas orientadas al chisme y al comentario político breve, denominadas “Polenta con pajaritos” y “Rondando por el Congreso”, se agrega una columna encargada de trazar perfiles de “chantapufis”. El desfile de figuras es variado y refiere a figuras que toman estado público en tiempos del gobierno de Frondizi por distintas razones. Entre otros, allí desfilan:

  1. Juan Pablo Fittipaldi, senador ucrista. Le recuerdan cuando entonaba la Marcha Peronista. “Y Fittipaldi canta, canta… Cantará hasta que tengamos el delicado placer de ir a mear sobre su tumba” (Norte, 20-8-1958: 2).
  2. Eduardo C. Conesa, jefe del Estado Mayor General del Ejército. Le recuerdan el tenor de la carta enviada a Máximo Renner, edecán presidencial, ante el golpe de septiembre de 1955, manifestando lealtad a Perón (Norte, 26-8-1958: 2).
  3. Gustavo Frenkel Santillán, médico, presidente de la Comisión Organizadora de la Primera Exposición Argentina de Salud Pública, quien elogiaba públicamente la labor de Eva Perón y realizó un fraude con estampillas pro-ayuda social. Ahora era jefe de maternidad en el Policlínico Ferroviario, llamando a la huelga de los médicos… (Norte, 2-9-1958: 2)
  4. Arturo Sábato es colocado en la galería por su responsabilidad en las negociaciones petroleras (Norte, 9-9-1958: 2).
  5. Raúl Damonte Taborda es integrado a la galería al haber sido designado embajador por Frondizi como premio al apoyo dado desde la publicación Resistencia Popular a la campaña orientada a captar votos peronistas para la fórmula ucrista (Norte, 16-9-1958: 2).
  6. Carlos Perette, aunque “no es malo”, es incluido porque “es nada más que un muchacho de provincias que quiere sobresalir… Por sobresalir conspira con Zavala Ortiz. Pero como apenas mide un metro cincuenta y dos no sobresale nunca” (Norte, 30-9-1958: 2).
  7. Vernengo Lima es integrado al elenco de figuras despreciables por sus acciones en octubre de 1945 y porque la “Revolución Libertadora” lo fue a buscar a su casa para ascenderlo y de ese modo mejorarle la jubilación (Norte, 14-10-1958: 2).
  8. Barros Hurtado, “el cariñoso”, “gigoló de ancianas aristocráticas”, es candidato a embajador en Estados Unidos de Frondizi. Su inclusión obedece a que para negociar los contratos petroleros hacía falta un “entregador” (Norte, 28-10-1958: 2).
  9. Silvano Santander, diputado de la UCR durante el peronismo, antiperonista pertinaz y denunciador serial, reúne méritos suficientes, según Norte, para engrosar la galería de “chantapufis” (Norte, 4-11-1958: 2).

 

Los colaboradores

Al tomar vuelo y alcance de orden nacional, Norte consigue el concurso de escritores y figuras del desplazado peronismo. Esa colaboración irá aumentando a medida que la publicación se consolide entre sus lectores y en el ámbito del peronismo político y sindical. En algunos casos se trata de colaboradores que trabajan casi con exclusividad en el periódico –como José Gobello o Atilio García Mellid–, unidos a otros que se desplazan en todos los medios del arco ideológico opositor a la “Revolución Libertadora”, como es el caso de Fermín Chávez, Omar Viñole o José María Rosa. Las notas no iban acompañadas de fotos de los autores.

En el ejemplar de diciembre de 1957 identificamos la presencia de José Gobello,[66] autor de un artículo que se publicita en tapa y que lleva por título “El Avión Negro”. Amén de evocar literariamente el mito que circulaba respecto del regreso de Perón, la prosa firmada por “Belgo” sostiene que nada será conquistado sin sacrificio y es consecuente con la línea editorial del medio: “¿A qué entonces seguir perdiendo el tiempo pensando en las elecciones? ¿Qué importancia tiene averiguar si el candidato de la dictadura será Balbín o Zabala Ortiz? ¿Qué interesa si Leloir va de candidato o si Bramuglia se alía con Castro y Castro con Russo?”. La salida electoral, para el periodista, solo puede ser “una solución para la oligarquía y para la dictadura que es su mandataria”.

En abril aparece otra intervención de Gobello, titulada “Aún hay presos, doctor Frondizi” (Norte, 3-4-1958: 1), en la que se encarga de denunciar la prisión de los directores de medios cercanos al movimiento proscripto Accari, Bengochea y Salomón y los acosos que sufren Granata y Bellocchio (director de Norte). En otra entrega habla del “Restaurador imposible” (Norte, 17-4-1958: 1), rebatiendo una opinión que afirmaba que Aramburu era el “restaurador de la libertad de prensa”, trayendo a su argumento la situación de Granata y Bellocchio, a los que suma la de Massouh (director de El Guerrillero), que sufren procesamientos por delitos de opinión. El 24 de abril titula “Orden cumplida, excelencia”, fraguando una carta de Aramburu al ministro de Colonias del Gobierno de Su Majestad en Londres, dando cuenta de sus acciones como administrador “colonial” (Norte, 24-4-1958: 1).

A partir de ese número de Norte se suma otro columnista: Atilio García Mellid:[67] “Una lección que aprendimos de Frondizi: no habrá conciliación”.

Gobello-Belgo se pregunta: ¿Qué hacemos con el partido ante la asunción de Frondizi y las nuevas condiciones de legalidad? Responde: mantener la organización, la unidad y el nombre para la confrontación electoral (Norte, 1-5-1958: 1). Esta nota va en línea con las presentaciones realizadas por Torres como apoderado del Movimiento Peronista bajo las órdenes del Comando Táctico. En la entrega siguiente,[68] “Belgo” toma para la polémica “Las declaraciones del Dr. Albrieu” al periodista Troiani sobre las intenciones políticas de Perón hacia 1955, ya que el político peronista riojano había señalado que Frondizi podría haber contribuido a la pacificación y de esa manera era el seguro vencedor de las elecciones del año 1958, agregando que el deseo del líder del peronismo no era perpetuarse, sino ser superado en las metas de su gobierno. En el número del 15 de mayo anota: “Yo no maté a Satanowski”, para plantear que el peronismo no necesita amnistía sino justicia, y que la mayoría de los presos y acusados ya fueron sobreseídos en las causas por los jueces, por lo que nada deben temer: “¿Amnistía yo? ¿Para qué la quiero? ¡Si yo no maté a Satanovski!”. En ese número, García Mellid escribe sobre la “Política de la rueda loca”, refiriéndose al gobierno de Frondizi, ya que no tiene rumbo y no sabe para quién gira. Inaugura sus intervenciones Fermín Chávez,[69] en una columna (“Leído y comentado”) en la que firma con su nombre y apellido la reseña del libro del contraalmirante Olivieri, Dos veces rebelde, mientras que en otro espacio (“Bestiario”) lo hace con el seudónimo de Juan Cruz Romero[70].

En la entrega de junio, Gobello habla de “Duelo de edecanes”, refiriéndose a una confrontación entre Uranga (ex edecán de Perón) y Rojas (ex edecán de Remorino) sobre las características de la sublevación del 16 de septiembre, afirmando que el segundo puso condiciones de seguridad y éxito para sumarse al levantamiento. Junto a esta intervención, con motivo del aniversario del levantamiento de Valle, Gobello publica el poema El presidente duerme, escrito en la prisión nacional en junio de 1956. En esa entrega se describe “La epopeya de Santa Rosa” y la escritora Vera Pichel[71] publica una crónica sobre “Los asesinatos de Lanús”.

El 19 de junio “Belgo” escribe “Un recuerdo para Briere”, embajador haitiano en Buenos Aires que salvó la vida de un hombre y por lo que Aramburu pidió su retiro. Contrasta esta actitud –para la que pide placas, homenajes y recuerdos sentidos– con la del embajador argentino en el Uruguay durante la “Revolución Libertadora”, que se encargaba de juntar dólares mientras en el país se asesinaba y al que “todavía” llaman “maestro” (Norte, 19-6-1958: 4). En ese mismo número, García Mellid publica una nota de corte revisionista, “Facundo y Perón”, en la que atribuye al segundo la “vigencia en el seno de las masas de las figuras de Artigas, Ramírez, López, Dorrego, Facundo, Rosas, El Chacho”. Porque “él les infundió su aliento y los convocó al ágora del pueblo para que recibieran, en la veneración tributada a su persona, la participación que por ley de continuidad histórica les correspondía”.

El 25 de junio Gobello publica la nota “Del enemigo el consejo”, planteando la necesidad del no olvido, de la reflexión sobre la experiencia, de mantener firme el recuerdo de lo sucedido en los años recientes. En nota interior escribe: “R.J. Walsh, un valiente”: “No conozco al Sr. R.J. Walsh. Me acuso de no haber leído ninguna de sus novelas. Ignoro si antes de la segunda revolución septembrina se apasionaba por la política y si militaba, acaso, entre nuestros adversarios. No sé si es peronista. No sé siquiera si siente simpatía por Perón. Lo que sé es lo que ya sabemos todos los argentinos: que es un periodista valiente. Valiente hasta la temeridad. Y pienso que el elogio de su valentía debe hacerse también en letras de imprenta”.

Aparece una nueva nota de García Mellid con el título “Perón y… los otros”: “el movimiento del pueblo tremola una única bandera, tiene una sola doctrina y es uno su conductor indiscutible. Terminemos con la mentira que pregonan los empresarios de la confusión y que agita la ‘prensa seria’: la contienda a que asistimos no tiene sino dos términos: Perón y el antiperonismo. Todo lo que no está con Perón, está contra el pueblo y la patria, porque Perón es el símbolo más entrañable de lo argentino”. En “Leído y comentado”, Fermín Chávez comenta el libro reciente de Spilimbergo que lleva el título Nacionalismo oligárquico y nacionalismo revolucionario, y en “Bestiario”, bajo seudónimo, ironiza sobre las “goriladas” de la señora Eugenia Silveira, Mac Lean y la “hormiga negra” Rojas. Como sucederá de manera frecuente en lo sucesivo, en esta entrega dan cuenta de conferencias de Gobello y García Mellid.

En la entrega del 2 de julio Gobello desarrolla una nota sobre el desprecio y el odio hacia los peronistas, bajo el título “Nosotros, los leprosos”, refiriéndose a los dichos de una “enjoyada Catita” que afirmó que “Total somos dieciocho millones. Se mata a diez millones y se acabó”. Romero-Chávez en la sección “Bestiario” crítica el ascenso de la “vaca” (Aramburu) y en “Leído y comentado” elogia un libro de Juan Charchaflié, dándole “un respiro esa semana al lector con el comentario de este libro de poesía, que viene a enriquecer el haber de la joven lírica nacional”. Comienzan las notas del “hombre de la vaca”, Omar Viñole,[72] destinadas a radiografiar a distintos actores de la vida nacional. Reseñan la conferencia de García Mellid en el Ateneo de Estudios Sociales.

En el número correspondiente al 9 de julio, Gobello se queja contra la “Extraña epidemia” que invade al país junto al mal de los rastrojos: el caradurismo. Se ensaña con Pirán Basualdo, juez que investiga el caso Satanowski; Ambrosio Romero Carranza, quejoso lector de Norte; y un discurso en el Liceo Naval del capitán Manrique con rasgos de las letanías del “virrey” (Aramburu). En lugar significativo aparece la nota titulada “Nuestra Independencia Económica” firmada por José María Rosa. En “Leído y Comentado”, Fermín Chávez contrasta a Rossler con Melazza Muttoni, encarnando respectivamente las dos líneas de la poesía y la escritura en el país: la poética-metafísica, que mira ante todo a la literatura europea, y la realista, de mayor conciencia argentina. En “Bestiario”, el mismo autor endereza sus comentarios hacia el capitán de navío Manrique (scimmia marino, o traducido al castellano, “gorila marino”) que busca cambiar los planes de estudio del Liceo Naval porque los alumnos no saben de democracia. Chávez señala que se aprende por ejemplos más que por discursos –primera ley de la pedagogía– y que, por tanto, saben mucho de democracia al haber visto los bombardeos de junio de 1955, las prisiones de septiembre de ese año y los fusilamientos del 9 de junio de 1956. Atilio Garcia Mellid cubre su columna con uno de sus temas recurrentes: “Caudillo, conductor y héroe nacional”.

En la entrega del 24 de julio Gobello reafirma “La hora de los pueblos”. Aparece un nuevo colaborador: Luis Ortiz Behety,[73] con una nota sobre “La santa de los argentinos”, orientada a reivindicar a Eva Perón en un nuevo aniversario de su muerte. Fermín Chávez ilustra la nota con un poema: “A Eva Perón”. García Mellid dedica, también, unos versos a “Eva Inmortal”. El periódico da cuenta de una conferencia de Gobello en el Centro Justicialista de San Isidro, de donde era oriundo.

El 30 de julio de 1958, Gobello titula “Nocturno a Teresa”, dedicando su nota a radiografiar la vida de una secretaria de rápido ascenso por los favores de un coronel. En “Leído y comentado”, Chávez reseña el libro de poemas de Soulé Tonelli sobre “Tango abierto”. Ortiz Behety escribe “El frondicismo renueva los furores liberticidas”. Aparecen las primeras publicidades de libros de colaboradores: “Si quiere comprender a Perón y el peronismo en su raíz histórica y en su profundo sentido nacional y social, lea Proceso al liberalismo argentino de Atilio García Mellid”. Viñole fustiga a “Frigerio, el profesor de errores de S.E.”, ya que “La tambera de Frondizi da querosene”.

En la entrega del 6 de agosto, Gobello arremete contra Manrique con una “Réplica para cadetes”. El capitán de navío decide retirarse para ejercer el periodismo. Antes da un discurso que ya recibió otro comentario crítico en las columnas de Norte por parte de Fermín Chávez. Ahora “Belgo” dice: “siempre me ha parecido que un marino al frente de un instituto de enseñanza resultaría tan peligroso como doña María Montessori al mando de un acorazado” y, luego de reseñar la participación del marino en la “Revolución Libertadora”, cierra la intervención pidiendo “Cadetes: que Dios os haga duros para la lucha pero que no permita jamás que vuestras manos se manchen con la sangre de vuestros hermanos”. Dos notas van dirigidas a la SADE: “La Berazategui de la literatura argentina. Carlos Alberto Erro, el sirviente perfecto de la bota militar”, firmada por Omar Viñole, y “La SADE cumple su ciclo de Braden a Aramburu”, por Luis Ortiz Behety. En “Bestiario”, Fermín Chávez califica de ternero a Josué Quesada por unas intervenciones radiales.

En la entrega del 13 de agosto, Gobello se pregunta: “¿Hasta cuándo don Arturo?”, reflexionando sobre la actitud que el peronismo “legalista” puede guardar para con Frondizi en relación al cumplimiento de las condiciones del estado de derecho y las libertades. Ante las ambigüedades del mandatario, señala que está empujando al peronismo a la línea insurreccional, en línea con lo anunciado en tapa: “El presidente optado nos está empujando a la resistencia activa”. En “Leído y comentado” Fermín Chávez reseña el número 3 de la revista Historia dedicado a la crisis de 1930, ponderando algunos trabajos y recuperando el sentido del material para quienes están “enrolados en las filas del movimiento de liberación nacional peronista”. En este número aparece una colaboración del militante de la resistencia Enrique Oliva,[74] que lleva como título “La revolución social prometida”, en la que rememora hechos y situaciones próximos al 16 de septiembre de 1955.

En el número correspondiente al 20 de agosto, Gobello escribe: “¡Anímese, si puede, don Agustín!”, desafiando al diputado Rodríguez Araya a que insista con el esclarecimiento de la conspiración de julio del 58 contra el gobierno de Frondizi, agregando otras cuestiones tales como la masacre de José León Suárez, el fusilamiento del general Valle, el asalto a la embajada haitiana, el asesinato del doctor Satanowski, la ayuda inglesa a la marina rebelde en el año 1955, etcétera. García Mellid colabora con un artículo que lleva por título “El gorilismo acuático arriesga la paz de nuestro continente”. La sección “Bestiario” es cedida por Cruz Romero-Chávez a un lector (Argentino Graso), quien envía un poema contra Josué Quesada, rectificando el mote utilizado en la entrega anterior: “Amigo Juan Cruz Romero / me parece que le erró, / cuando a “Josué” lo trató / con el mote de ternero. / Y discúlpeme aparcero, / yo, que soy criollo de ley, / lo comparo más a un buey, / por “castrau” y por anciano, / –Y si  se me fue la mano / que me perdone el ‘virrey’”.

El 26 de agosto Belgo-Gobello escribe “Réquiem para una madre”, ante el fallecimiento de Leocadia Cilveti de Aramburu. “No me propongo perturbar su descanso. Me repugnan los violadores de tumbas y los profanadores de cadáveres. En nuestro país no existía esa ralea miserable… es decir, creíamos que no existía. El golpe anglo-naval de septiembre nos sacó del engaño… ¿Qué les dirá a esos hombres asesinados por la espalda en una fría madrugada de José León Suárez? ¿Qué le dirá al general Valle, compañero y amigo de su hijo? ¿Qué les dirá al soldadito desertor fusilado equivocadamente en Lanús por no tomarse el trabajo de identificarlo?… Comprendo que estas reflexiones son inusitadas. Quizá parezcan crueles. Quizá parezcan perversas”.

Chávez reemplaza sus columnas por una nota orientada a explicar “Lo que no le perdonan a Osinde”, ante el fallo de la Cámara de Apelaciones que lo somete a prisión por hechos del año 1953. Viñole realiza unas anotaciones sarcásticas en torno a “La edad mental del doctor Frondizi”.

El 2 de septiembre Gobello advierte: “¡Cuidado, las sesenta y dos!”, en relación al desarrollo del conflicto con los médicos entablado por el gobierno de Frondizi. García Mellid desarrolla un artículo sobre “Bastardía y prevaricación de las palabras” y reiteran la publicidad de su libro Proceso al liberalismo argentino. Chávez recibe en su espacio “Bestiario” una colaboración de un lector, “Cabo Quinto”.

El 9 de septiembre escribe “Luna de Hiel”, referido a la relación entre Iglesia y pueblo en el proceso político reciente: “El pueblo es noble y perdona. Y hasta es capaz de olvidar. Acérquense pues, al Pueblo, los señores obispos. Comprendo que esta exhortación es pedante e irrespetuosa. Son los pastores quienes deben conducirnos y no nosotros a ellos”. En este número se difunde la reedición de “El libro que “Belgo” escribió en la cárcel, Historias con ladrones, vívido reflejo de lo que se vivía en las cárceles de la tiranía”[75]. También comienza a difundirse el libro de otro colaborador del semanario: Petróleo y vasallaje. Carne de vaca y carnero contra carbón más petróleo, de Eduardo Rumbo. García Mellid anuncia que “Se reunirán en un Congreso los enterradores de la historia”, refiriéndose un encuentro de latinoamericanistas que el autor considera cultores de la “historia oficializada”.

Al cumplirse los tres años del levantamiento militar del 16 de septiembre, Gobello dedica su nota a “El prócer de cemento”. El artículo es una diatriba contra Aramburu (“no tiene conciencia”, “es un reincidente”; “es uno de esos criminales que carecen de todo sentido moral”) al volver a la escena política. Termina la nota retomando un dilema planteado por la publicación El Soberano. “O vuelve Perón o vuelve Aramburu” (Norte, 16-9-1958: 4). Al interior se repite la publicidad del libro de Gobello. En “Leído y comentado”, Fermín Chávez levanta la figura de Antonio Nella Castro, poeta participante de la Peña de Eva Perón, con su reciente libro titulado Mestiza.

En la entrega del 23 de septiembre Gobello la emprende contra el secretario de Guerra, Héctor Solanas Pacheco, llamado “El gato con botas” por sus responsabilidades en el ocultamiento y falseamiento de la verdad en lo que pasaba a llamarse “Operación Masacre” y en la prisión de Osinde y Kelly.[76] Una vez más, repiten en un recuadro la publicidad del libro Historias con ladrones. García Mellid realiza una nota sobre “Los que quemaron las iglesias. Han vuelto a salir a la calle para agraviar al clero”.

En el número del 30 de septiembre, titulado “El cónclave de los rufianes”, Gobello refiere a la SIP, sus reuniones y la “luna de miel” con Frondizi. Viñole escribe “El doctor Gruyere”: José Heriberto Martínez, vinculado a la CADE, “en cada kilo de su peso físico tiene 900 gramos de agujeros de inmoralidad política”. “Frente al entreguismo y el crimen no nos queda más que la Montonera”, dice García Mellid.

El 14 de octubre, en una nota titulada “Los mártires olvidados”, Gobello escribe: “Nuevos nombres se sumaron, bajo la tiranía, al martirologio peronista”, y recuerda los caídos en el ascenso del peronismo. Censura a Frondizi por impedir la celebración del 17 de octubre en la calle. Viñole estampa: “El presidente optado no es hombre de gobierno”. García Mellid dedica su espacio a “Un pirata en apuros”, rebatiendo una intervención de un periodista de apellido Lee. Chávez, en consonancia con la fecha, escribe un poema: “Cielo de Octubre”. Aparece una nota de Antonio Cafiero: “La Nación y el IAPI”, destinada a polemizar con una nota del diario. Siguen difundiéndose los avisos con los libros de los colaboradores García Mellid y Gobello.

El 28 de octubre Gobello escribe sobe “Quaranta, Pérez Gris, Frondizi y compañía”, solicitando se practique justicia sobre asesinos y ladrones. García Mellid firma la nota “Del ‘Buzo’ de antaño al ‘Busso’ de hogaño”.

El 2 de noviembre Gobello habla de “El honor de los militares” y Chávez afirma que “Los legionarios no han muerto”.

El 25 de noviembre “Belgo” escribe sobre “El huerto de las nostalgias”, instando al movimiento a dinamizarse. García Mellid escribe sobre las “vidas paralelas de Moreno y Gómez”, con paralelismos históricos en su relación con Saavedra y Frondizi.

 

Consideraciones finales sobre Norte

La línea editorial del semanario, como hemos visto, se manifestó en general proclive a lograr la organización política del peronismo, mostrar cierta suspicacia ante los acercamientos entre el gobierno y los dirigentes sindicales y políticos peronistas, y a bregar fundamentalmente por el ejercicio de una ortodoxia definida a partir de la lealtad a Perón.[77] A través de sus páginas puede seguirse pues ese proceso que implicaba lo dicho y que representaba, además, una lucha por el liderazgo en condiciones tales que hacían de la prensa partidaria un instrumento de primer orden. Como hemos visto, Campos viajó a Ciudad Trujillo varias veces, lo que le brindaba proximidad con quien apareció como árbitro y autoridad de las fuerzas que en el territorio iban ganando fuerza en mejores condiciones de legalidad.

Norte desplazó a Línea Dura, y con ello Campos vino a ocupar un lugar parecido –aunque en muchos sentidos incomparable– al que tuviera Cooke a la diestra –o, como algunos han sostenido, a la izquierda– de Perón. De hecho, si el numen de la “línea dura” había sido uno de los artífices –y en rigor firmante– del célebre “pacto” entre Perón y Frondizi, el director de Norte fue posteriormente el portador de su denuncia. Una diferencia sin embargo mediaba entre ambos acontecimientos, la que iba de una casi segura clandestinidad a la de una probable legalidad; la que mediaba entre un peronismo político proscripto y desarticulado, y la aspiración a una incipiente organización territorial; la que separaba a un gremialismo dividido, con renovación de dirigentes, de un sindicalismo que se reivindicaba con mayoría peronista y que recuperaba el poder legalizado en sindicatos y en la misma CGT.

Había además, otras diferencias que hacían a las trayectorias de las personas y a su ubicación en el escenario político. Cooke, hijo de un canciller, había sido un joven diputado nacional, director además de un semanario de tirada nacional que había ejercido cierta distancia crítica respecto del peronismo en el gobierno. Interventor del Partido Peronista en la Capital y encarcelado por la organización de la resistencia política a la “Revolución Libertadora”, había contado con el favor de Perón, quien lo designó delegado y heredero por esas acciones y en tales condiciones. Campos, por el contrario, no contaba en su haber con un reconocimiento intelectual en el ámbito nacional, ni había desempeñado cargos importantes durante el peronismo. Era un mediano empresario, que ejercía el periodismo a nivel local y que se destacó por su valor en la denuncia de la dictadura militar de Aramburu. Encarcelado también, trabó relación creciente con algunas figuras políticas y sindicales que proliferaron en el escenario político tras la distensión que abrió la coyuntura electoral, primero, y el gobierno de Frondizi después. A diferencia de Cooke, que puso en juego sus dotes políticas al propiciar un acuerdo que se gestó en condiciones de adversidad, Campos –opuesto desde el inicio al acuerdo, y crítico del gobierno nacional surgido de las elecciones de 1958, sin compromiso alguno con sus figuras máximas y operadores– estaba en mejores condiciones de ser el ariete que ahora Perón necesitaba.

A falta de partidos, y en condiciones de debilidad organizativa, los medios de prensa y sus dirigentes podían ser y fueron eficaces dinamizadores de la política peronista en ese período. En la Correspondencia entre Perón y Cooke resulta clara la visualización del papel de la prensa en la acción política. En entregas anteriores hemos reseñado los vínculos establecidos con cada uno de los medios analizados. En la nueva coyuntura abierta por la legalización precaria otorgada por Frondizi, parece claro que Perón buscó en esta prensa una posibilidad de comunicarse más directamente con sus partidarios en la Argentina, algo que era compatible con las posibilidades que se insinuaban en el país y con su propia idea de ejercer la conducción, vinculada al propósito de hacerlo respecto de las organizaciones formales del peronismo y fortalecer, al mismo tiempo, el vínculo directo con las masas.

Particularmente, Línea Dura y Norte oficiaron, entonces, como verdaderos actores políticos, no en el sentido en que en años anteriores lo habían hecho los medios semi-clandestinos de orientación peronista –que como hemos visto se consideraban a sí mismos expresión del nuevo peronismo y que pugnaban por intervenir en las decisiones políticas en base a una agenda propia que no excluía acompañar alguna versión del neoperonismo–,[78] sino en el de presentarse ante la ciudadanía en general y ante los peronistas en particular como voceros autorizados de la ortodoxia peronista. Ambas cosas hablaban también de la medida en que Perón había logrado revalidar para entonces sus títulos contra toda alternativa al interior del movimiento peronista.

 

Notas provisorias sobre las entregas anteriores acerca de “La prensa de la(s) resistencia(s)”

La introducción de cortapisas legales tendientes a inhibir las manifestaciones afines al “régimen depuesto” condicionó, pues, en importante medida, a la prensa en general y particularmente a los escasos medios que se identificaban –o eran identificados– como peronistas. Las particulares condiciones en que éstos llegaban a los puestos de venta de periódicos permiten distinguir un primer momento que denominamos de “prensa testimonial” –y en el que los medios intervienen autónomamente en las luchas por la hegemonía de la “resistencia” o en el perfilamiento de las primeras actitudes “neoperonistas”– de una segunda instancia en el que son reemplazados por otras empresas, cuyo formato y estilo no difiere esencialmente de las anteriores, pero que se caracteriza por aspirar a representar la voz de los vencidos. Palabra Argentina y Rebeldía representan esta tendencia. Distinto es el caso de Línea Dura y Norte, que buscan constituirse en voceros oficiosos u oficiales del peronismo conducido por Perón. En esta última perspectiva y época son –entre muchos otros medios de menor importancia y de vida más efímera– los más notorios representantes de una serie de aventuras editoriales que, a la luz del nuevo contexto, convirtieron a sus orientadores en actores políticos nuevos, esenciales además para conocer la historia del movimiento proscripto. Podría hablarse, entonces, con Línea Dura y Norte, de una tercera fase de la prensa peronista nacida durante la “Revolución Libertadora” –coincidente con cierto relajamiento otorgado por las convocatorias electorales– que se interna en el período frondicista y cabalga la situación que va desde el acuerdo-pacto hasta la negociación-ruptura de relaciones.

Con Línea Dura y Norte ya no se trata de una “prensa testimonial” que se propone la interpelación de las bases o la participación en las luchas por la hegemonía en la resistencia –como expresaron Palabra Argentina, Rebeldía y otros medios–, sino de emprendimientos editoriales que tienen el propósito de intervenir en las luchas internas del peronismo, cuando esta realidad se torna más compleja y diversificada, y que buscan en deliberada competencia obtener la bendición del presidente exiliado.

No es que lo identitario haya faltado en esa tercera época, ni que lo político en sentido estricto haya estado ausente en las anteriores. Mientras que unas publicaciones tendían a acreditar su mérito por la vía de la afirmación de un creciente número de ejemplares en circulación,[79] las aquí analizadas se despreocuparon de esta competencia a favor de acreditar la función de vínculo, no ya entre ellos mismos y el pueblo, sino fundamentalmente entre Perón y los peronistas.

Línea Dura y Norte intervinieron en la escena pública como voceros de una ortodoxia cuyo principal propósito, pues, era intervenir en las luchas intestinas a partir de los créditos devengados de reconocer y reconocerse en el liderazgo de Perón. Consecuentemente, expresaron una tendencia permanente en la liturgia peronista –aquella que comienza y termina señalando la lealtad al jefe– que, luego de que se modificaran las condiciones políticas, entró en liza como portaestandarte de una ortodoxia que buscaba a la vez representar y construir alguna mediación institucional reconocida en el sistema político.

 

Bibliografía

Chávez F (2004): Alpargatas y libros. Diccionario de peronistas de la cultura. Buenos Aires, Theoria.

Cichero M (1993): Cartas peligrosas. Buenos Aires, Planeta.

Cooke JW y Perón JD (1972): Cartas Perón-Cooke. Buenos Aires, Granica.

Melon Pirro J (2007): “Informe sobre la prensa clandestina”. En Prensa y peronismo. Discursos, prácticas, empresas, 1943-1958. Rosario, Prohistoria.

Melon Pirro J (2009): El peronismo después del peronismo. Resistencia, sindicalismo y política luego del 55. Buenos Aires, Siglo XXI.

Melon Pirro J y D Pulfer (2018a): “La prensa de la(s) resistencia(s). En los peores momentos. El Líder y De Frente: la transición de los vencidos”. En Movimiento, 2.

Melon Pirro J y D Pulfer (2018b): “Notas sobre la prensa de la(s) resistencia(s). Palabra Argentina, palabra peronista”. En Movimiento, 5.

Melon Pirro J y D Pulfer (2018c): “La prensa de la(s) resistencia(s). Ortodoxias en papel: Línea Dura y Norte (primera parte)”. En Movimiento, 7.

Moyano Laissue MA (2000): El periodismo de la resistencia peronista, 1955-1972. Buenos Aires, Asociación de la Resistencia Peronista.

[1] Artículos de la serie “La prensa de la(s) resistencia(s)” publicados en los números 1 a 7 de la revista Movimiento. Para profundizar puede consultarse Melon Pirro (2009 y 2007).

[2] Entrevista a Carlos Alberto Campos, hijo de Alberto Manuel Campos, 28 de enero de 2010.

[3] Hemos visto este proceso para otros medios (Melon Pirro y Pulfer, 2018a).

[4] Norte, primeros días de diciembre de 1955. No disponemos de la primera página, pero en interiores se anuncia otra edición extra para el 12 de diciembre de 1955.

[5] “Los autógrafos de Perón” (Norte, 19-6-1958: 2). En esta nota, escrita con posterioridad, Campos narra los orígenes de Norte en esta etapa.

[6] Testimonio de Carlos Alberto Campos al tratar el Periódico Norte (Moyano Laissue, 2000).

[7] Al mismo expediente había recurrido en los primeros números de Línea Dura la escritora María Granata, mediante la colaboración de la militante peronista Nélida Valdez, y el P. Hernán Benítez en Rebeldía, con Manuel Bustos Núñez.

[8] No contamos con información sobre Bellocchio. En el tiempo que lleva la dirección sufre persecución, procesamientos por delitos de opinión y un atentado.

[9] Carta de Lagomarsino a Marcos (Cichero, 1993: 228).

[10] Imitan la firma de Perón a todo lo largo de la secuencia de salidas del periódico.

[11] Norte, 27-2-1958, página 1. Una caricatura del Almirante Rojas al lado de Arturo Frondizi, en el mismo número, habla de “fraude”.

[12] Así lo informan en Norte (24-4-1958: 2): “Circunstancias no imputables a nosotros sino a la Policía Federal, nos obligaron durante algunas semanas a reducir a dos el número de las páginas de Norte. Los sucesivos secuestros de ejemplares de Norte, practicados con especial dedicación en las jurisdicciones de las comisarías 1ª y 46ª de esta Capital, nos crearon dificultades financieras que no hemos podido salvar. Porque Norte no tiene subsidios ni subvenciones, ni recibe aportes graciables. Su papel y su impresión los pagan los lectores”.

[13] Norte, 24-4-1958, página 2. “En julio de 1955 el presidente de la República, general Perón, investido del ancho poder que le daba la adhesión fanática de las multitudes, formuló un llamado a la pacificación del país y a la buena convivencia de los argentinos. Su autoridad era inmensa y aún más inmensa la dignidad con que debió acallar, para dar ese paso, el sagrado rencor que suscitaba la reciente masacre de mujeres y niños, inmolados en el altar del odio que con singular persistencia edificaban los opositores… Ninguno como el doctor Frondizi cavó tan hondo para poner al descubierto la brecha que escindía a los sectores en pugna”.

[14] Norte, 24-4-1958, página 2. “Como suponemos que el presidente optado terminará con los secuestros clandestinos e ilegales de periódicos, Norte se dispone a volver a sus cuatro páginas habituales a partir del primer miércoles de mayo. La mayor disponibilidad de espacio le permitirá entonces ofrecer al lector nuevas secciones y abordar, en sus comentarios, temas que reclama la atención pública con vivo interés”.

[15] Norte, 715, 15-5-58, página 1. En lo sucesivo las fotos que aparecen en el semanario están ocupadas predominantemente por la figura de Perón.

[16] Es probable que Campos haya conocido a Cooke en la cárcel de Caseros. En septiembre de 1957 lo visitó en Montevideo.

[17] Norte, 5-6-1958, página 1. Se trata de un mensaje enviado por Perón que Norte transcribe en extenso.

[18] Cooke aparece como inspirador de su línea editorial, por lo que aprovecha su estancia con Perón para producir la foto y mostrar la preferencia de Perón por el semanario “oficial”. Granata viaja a Ciudad Trujillo en agosto y repite la foto-entrevista (Melon Pirro y Pulfer, 2018c).

[19] Desde el mes de junio de 1958 comienzan a publicarse recuadros con llamados a suscribirse al semanario para facilitar su sostenimiento. Cabe aclarar que la publicación no cuenta con ningún tipo de aviso comercial. La excepción, si vale, es la de los títulos de los libros de sus colaboradores que salen para esa época en editoriales de bajo relieve para la época.

[20] Palabra Argentina, Mayoría o Azul y Blanco incorporaron el homenaje a su línea editorial.

[21] Norte, 5-6-1958, página 1. Con anterioridad había titulado “Tablas de sangre de la dictadura”, una nota previa conteniendo la denuncia presentada por el teniente general (RE) Solari, solicitando la investigación y castigo por los hechos de junio de 1956. Norte, 15-5-1958, página 4.

[22] Entrevista telefónica a Carlos Campos, 5 de diciembre de 2018.

[23] Su oposición al pacto y al voto afirmativo en febrero lo colocaban ahora en otra posición al momento de romper vínculos con el gobierno nacional.

[24] Norte, 2-7-1958, página 2. Ese era el plazo estipulado para el cumplimiento de las cláusulas del pacto Perón-Frondizi.

[25] El documento transcripto está datado en Ciudad Trujillo, el 2 de julio de 1958. Nótese en la edición transcripta la consignación de mayúsculas para el nombre y apellido de Perón y las minúsculas para Cooke, aunque la documentación viene con firma a la par.

[26] Norte, 9-7-1958, publica en tapa: “Pablo Vicente en descubierto” y el reportaje a Perón en página 2.

[27] Comando Superior Peronista, Directivas generales para todos los peronistas, 22-7-1958.

[28] A fines de junio de 1958 remitió a Perón un informe sobre “el acontecer político argentino”. Ver Albrieu a Perón, 25-6-58, Hoover Institution Archives, Collection Juan Domingo Perón Papers (en adelante, HIAJDP), Box 2, Folder 2.6. Expresaba allí la desazón que produjera en el movimiento la orden de votar a Frondizi, e informaba sobre los sectores que, en cada distrito, se orientaron a obedecer o desobedecer la “orden”. A partir de ello desprendía para unos las medidas drásticas, para otros apenas la “separación de ficha” de afiliación, y para muchos, seguramente los más, el olvido. En la misma carta expresaba su falta de coincidencia con Cooke respecto de que las mujeres debían organizarse por separado. El apresuramiento de Alicia Eguren, compañera del delegado, en organizar la Rama Femenina, había originado un importante malestar entre las dirigentes históricas del Partido Peronista Femenino. El tono de la misiva es, por lo demás, antifrondicista, en congruencia con la posición que sostenía en privado Perón. Oscar Albrieu había sido ministro del Interior de Perón, renunciante luego de la noche del 31 de agosto de 1955 en que un intempestivo Perón diera sorpresivamente por tierra con la estrategia de pacificación. Luego de 1955 fundó uno de los tantos partidos neoperonistas y había sido contado por Cooke entre los moderados o “blandos”, integrándose a fines del año 1957 al Comando Táctico del peronismo.

[29] En Norte, 20-8-1958, página 3, aparece una nota del ex diputado nacional Eduardo Rumbo titulada “Dos líneas políticas de petróleo: la de Juan Perón y la de Arturo Frondizi”.

[30] En la página 1 se hacen eco de una convocatoria de las 62 organizaciones para el 26 de agosto en Plaza Once. En página 2 titulan “Oligarcas y amarillos quieren impedir la organización de las masas obreras” y “En torno a los 32 se está organizando otra vez la unión democrática de Braden”.

[31] En página 4: “La congelación de salarios no soluciona la carestía de la vida”.

[32] Norte, 26-8-1958, página 3. Nota de Eduardo Rumbo titulada “El precio que Frondizi paga por el petróleo”.

[33] Norte, 26-8-1958, página 2. “La trampa para los obreros puede estar en la reglamentación del estatuto sindical”.

[34] Norte, 26-8-1958, página 4. “La carestía de la vida no se combate con lindos discursos”.

[35] Norte, 3-9-1958, página 3. “¿Qué piensa Perón… del conflicto Snipe?”.

[36] Norte, 3-9-1958, página 2. “Alerta a los gremios: el paro ya está resuelto. ¿Qué hará ahora el presidente?”.

[37] Norte, 3-9-1958, página 5. “Mercado de petróleo, una riqueza perdida”, titula su nota Eduardo Rumbo.

[38] Norte, 3-9-1958, página 6. “Los industriales y bodegueros fomentan el alza de precios”.

[39] Norte, 9-9-1958, página 3. “¿Qué piensa Perón… del peronismo?”.

[40] Norte, 9-9-1958, página 2. “Habrá veedores oficiales para garantizar la pureza de los comicios en los gremios”.

[41] Norte, 9-9-1958, página 3. “Radicalismo y nacionalismo de la improductividad”, titula su nota Eduardo Rumbo.

[42] Norte, 9-9-1958, página 4. “La carestía de la vida se fomenta desde el gobierno”.

[43] Norte, 16-9-1958, página 2. “La discutible actitud de las 62 frente a los perjuros no puede ser definitiva”.

[44] Norte, 16-9-1958, página 2. “El Centro de Abogados de Buenos Aires ha condenado los contratos petroleros”.

[45] Norte, 16-9-1958, página 4. “Frondizi hablará de precios y salarios antes de fin de mes”.

[46] Albrieu a Perón, 15-9-1958. Del tenor de la carta se desprende que ha enviado varias, aunque no ha obtenido respuesta de ninguna (HIAJDP, Box 2, Folder 2.2).

[47] En la misma carta, Albrieu recriminaba implícitamente a Perón por haberlo separado “telegráficamente” y adjudicaba la inspiración a “algunos díceres que se han filtrado entre sus principales representantes en esta”.

[48] No culpa a los miembros del CT, sino a su dirección, y en su oportunidad sugirió –a Prieto y a Jorge Cooke– la formación de un triunvirato con la inclusión del mismo John W. Cooke, a quien sugiere como responsable de la violación y difusión de correspondencia que Perón le dirigiera mucho antes. Entre paréntesis, los nombrados acababan de visitar a Perón y habrían sido los responsables de la intriga contra Albrieu.

[49] Paralelamente a esta sugerencia, y empalmando con el tono de los mensajes de Perón, sobre todo los previos a febrero de 1958 y otros confidenciales que reitera después de junio, propone seguir con la organización de la resistencia. En cuanto a la organización partidaria, será un proceso que Perón desatará en ese momento con el proceso de inscripción en las provincias.

[50] Norte, 23-9-1958, página 1. “Precedente: Arturo Frondizi ya declaró ilegal una huelga completamente justa” y “Las 62 deben exigir que se cumpla la ley. Habla con Norte el abogado Fernando Torres”.

[51] Norte, 23-9-1958, página 3. “Repudian la entrega del petróleo militantes peronistas de Salta”.

[52] Norte, 23-9-1958, página 4. “La solución de la carestía puede estar en los obreros”.

[53] Según Albrieu, sus enemigos escamoteaban la correspondencia que enviaba a Perón y se la hacían conocer al gobierno. No ahorra epítetos respecto de Alicia Eguren, Cooke y Prieto, “encandilados por el frigerismo”, a su juicio (Albrieu a Campos, 28-9-1958. HIAJDP, Box 2, Folder 2.6).

[54] “Parece que aquí (Alicia) hizo una reunión de mujeres, utilizando a la Albóniga, notificándoles que Fernícola estaba ‘liquidada’ al igual que Macri y la señora de Parodi. Pretende poner la lista femenina no solo de la resistencia sino también del Partido” (Albrieu a Campos, 28-9-1958). Ya era conocida, en la correspondencia editada, la larga reconvención que Perón hiciera a Cooke, meses antes: “Creo que será prudente que usted haga una declaración dirigida a las mujeres… si no quiere tener después un fuerte dolor de cabeza. Yo le hablo por experiencia. Lo que va a ocurrir es que todas las mujeres se me van a venir encima mío… y será muy difícil que yo pueda decir que no… No tome usted partido en las pequeñas cosas” (Perón a Cooke, 26-4-1958, en Cooke y Perón, 1972 II: 54-56).

[55] Informe de Delegación Nacional del Comando Superior a Perón, 30-9-1958.

[56] En Norte, 14-10-1958, aparece en tapa Campos entrevistando a Perón y al pie una firma con dedicatoria de Perón, fechada el 30 de septiembre.

[57] Norte, 14 de octubre de 1958, página 1. Esta situación de privilegio es remarcada por el periódico en la bajada del titular: “Es este un nuevo testimonio del afecto que el general Perón profesa a Norte y también una prueba de que Norte no omite esfuerzos para brindar a sus amigos y a sus lectores una información siempre actualizada y veraz de la marcha de nuestro Movimiento”.

[58] Norte, 14-10-1958, página 2. “El paro de las sesenta y dos fue una lección para la frondizura”.

[59] Norte, 14-10-1958, página 3. “Solicitó nuevamente el General Solari la investigación de los fusilamientos”.

[60] Línea Dura se presentaba como “Órgano Oficial del Movimiento Peronista”.

[61] Cooke a Perón, 24-11-1958 (Cooke y Perón, 1972).

[62] Carta de Cooke a Perón, 8-12-1958. No está en la correspondencia editada.

[63] Carta de Cooke a Perón, 18-12-1958. No está en la correspondencia editada.

[64] Perón le asigna distintas funciones, entre las cuales se encuentra la de restablecer vínculos con la Iglesia y sostener las relaciones con los militares afines.

[65] Quien fue articulando las juntas provinciales reorganizadoras, aumentando su poder local, y buscó forzar el “concurrencismo” del peronismo para el año 1959.

[66] Nacido en 1919. Periodista en Democracia, en el que usaba los seudónimos Belgo o Gobel. En 1953 publicó Lunfardía. Diputado nacional en el período 1952-1955. Va preso con la “Revolución Libertadora” como el resto de los legisladores. Escribe un libro sobre la experiencia carcelaria, titulado Historia con ladrones.

[67]Norte, 24-4-1958, página 3. Poeta en sus primeros pasos como escritor; militante forjista; director ejecutivo de la Cámara Argentina del Libro, desplazado por su adhesión al peronismo; director de asuntos culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores hasta 1950; embajador en Canadá; autor de Montoneras y caudillos en la historia argentina en el año 1946, en la que realiza una vinculación entre federalismo-yrigoyenismo y peronismo.

[68] Norte, 8-5-1958, página 4. Desde este número, en el que se amplía el número de páginas a cuatro, la columna de Gobello pasa a la contratapa.

[69] Periodista y poeta proveniente del nacionalismo que adhiere al peronismo. Trabaja en el área de prensa de la CGT y en el ámbito de cultura bajo el peronismo. Anima la revista Poesía hacia 1950, escribe en Latitud y Dinámica Social. Compila con Castellani un libro sobre poesía lírica argentina. Después del golpe de 1955 se alista en la “resistencia” y junto a Castiñeira de Dios organizan el CEIPAP para alimentar la red de publicaciones opositoras a la “Revolución Libertadora”. Resucita por poco tiempo la revista De Frente para reivindicar el liderazgo de Cooke en el año 1957. Vota en blanco en el año 1958.

[70] Chávez colabora con el mismo seudónimo en Mayoría para la época, realizando críticas bibliográficas. También realiza reseñas y comentarios en Dinámica Social junto al P. Leonardo Castellani.

[71] Periodista y escritora, nacida en Junín. Trabaja en revistas y otros medios periodísticos. Llegó a ser editorialista del matutino La Prensa bajo control cegestista (Chávez, 2004 I: 107).

[72] Escritor y escultor nacido en General Villegas en 1895. Edita en Córdoba la revista Tanke en la década del veinte. Con ese sello publica: A Usted le sale sangre y Cabalgando en un silbido (1934), Cómo vienen al mundo las palabras (1935), La camiseta del jefe de Policía y El plagio en el Parlamento argentino (1937). En 1935 protagoniza sus incursiones con una vaca que deja su bosta, indignada, con protestas ante el Pen Club y la Academia Argentina de Letras. Otras veces va al Luna Park a desafiar a un luchador o al Jockey en plena calle Florida. En el año 1943 edita Qué ideas ofrecen al país los candidatos a la alta magistratura. Colabora en La Época y en La Prensa bajo control de la CGT. Se desempeña como profesor de oratoria en la Escuela de Periodismo, orientada por José Gabriel, en las postrimerías del peronismo. En 1956 publica el título El hombre de la vaca (Chávez, 2004 I: 139).

[73] Escritor y poeta. En el periodismo durante el peronismo fue redactor de La Prensa y colaborador de Democracia y El Líder. En la década del treinta cumplió su primera etapa literaria, escribiendo junto con González Trillo y habiendo sido laureado por premios municipales. Luego escribió los libros de poesía Sustancia de amor (1942); Blanca argentina mía (1943); Nuestra Señora de la Reconquista y Cancionero de las Islas Malvinas (1946); Cancionero de Juan M. de Rosas y Antártida Argentina (1948); Ciudadanía de América (1949). Para el año 1955 integraba la Comisión Directiva de la Asociación de Escritores Argentinos, entidad bombardeada por su proximidad con el local de la Alianza Libertadora Nacionalista.

[74] Periodista y escritor, doctorado en Ciencias Políticas en el año 1949. Desempeñó el cargo de secretario general en la Universidad de Cuyo durante el rectorado de Ireneo F. Cruz. Participó del desarrollo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas hasta el derrocamiento del peronismo en 1955. Actúa en la “resistencia”, creando el Comando “Coronel Perón”. Es detenido antes del 9 de junio de 1956. Opta por salir del país. Viaja a Caracas. Realiza la redacción mecanográfica del “Pacto”. Vuelve al país en 1958 y se dedica a colaboraciones periodísticas y activar lo que va a ser la “segunda resistencia” (Chávez, 2004: 99).

[75] La primera edición había sido publicada por Bastión en junio de 1957.

[76] En línea con una nota interior que señalaba “Unánime repudio ha provocado el confinamiento de Kelly”.

[77] Por la posición que ocupa Campos a través del semanario, su contacto con Perón y su ascendente estrella, tenía fluidos contactos con el sector político y con las diferentes vertientes del gremialismo. Es probable que fuera posterior la relación más estrecha y cercana con la Unión Obrera Metalúrgica y su referente indiscutido en los años sesenta, Augusto Timoteo Vandor. Para el tiempo que estamos analizando, sus posiciones respecto de la cuestión sindical y política se ubicaron en una ortodoxia de conducta que era más cercana a la que siguieron los dirigentes de la CGTA.

[78] Así lo habían hecho, hasta 1958, Palabra Argentina o Mayoría, y, en medida menor, Rebeldía.

[79] Una competencia que era continuamente esgrimida, no solo por Palabra Argentina o Rebeldía, sino por Azul y Blanco –que argumentó vender cien mil ejemplares– o por los seguidores de Qué, que decían vender el doble. Ninguna de estas cifras puede confirmarse sino para el caso de algunos diarios nacionales a partir de 1958, que es cuando se tienen las primeras cifras oficiales del Instituto Verificador de Circulaciones.

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